El Gobierno argentino ha prorrogado 30 días la intervención de la petrolera YPF y su subsidiaria YPF Gas ante "la magnitud y complejidad" de la gestión de esas empresas, expropiadas a la española Repsol a comienzos de mes.

La prórroga, dispuesta desde hoy por un decreto presidencial publicado en el Boletín Oficial del Estado, ratifica al frente de la intervención de las compañías al ministro de Planificación, Julio De Vido, secundado por el viceministro de Economía, Axel Kicillof.

La presidenta argentina, Cristina Fernández, tomó esta decisión ante "la magnitud y complejidad de las tareas y funciones" asignadas a los funcionarios, puntualiza el decreto.

De Vido y Kicillof habían sido designados el pasado 16 de abril, cuando Fernández anunció un proyecto de ley de expropiación del 51 por ciento de acciones de YPF a Repsol, iniciativa que fue aprobada por amplia mayoría en el Senado y la Cámara de Diputados, que le dio el visto bueno definitivo el 3 de mayo.

Apenas aprobada la expropiación, la mandataria nombró gerente general de YPF a Miguel Galuccio, un ingeniero en petróleo experto en la búsqueda y explotación de hidrocarburos no convencionales.

La designación de Galuccio quedó a consideración de una asamblea de accionistas de YPF prevista para el 4 de junio, cuando además se debatirá la conformación del nuevo directorio de la petrolera, la mayor empresa de Argentina.

El Gobierno de Fernández impulsó la expropiación después de acusar a Repsol de no hacer las inversiones necesarias para aumentar la producción de hidrocarburos para revertir el déficit comercial en ese sector, calculado en unos 10.000 millones de dólares en 2010, a causa de un fuerte aumento de las compras de combustibles.

Repsol, que ha negado tajantemente esos cargos, ha enviado una carta a la presidenta argentina en la que declara una controversia en el proceso de expropiación, con lo que dio el primer paso para llevar el caso a un arbitraje internacional, informaron este martes a EFE portavoces de la petrolera española en Madrid.

El Ejecutivo argentino no se ha manifestado sobre esta carta.

A partir de ahora se abre un plazo de seis meses para que ambas partes intenten llegar a un acuerdo antes de que Repsol presente definitivamente una demanda arbitral ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi) del Banco Mundial, indicaron las fuentes de la petrolera española, que no descarta emprender acciones legales en Argentina o Estados Unidos.

El conflicto es motivo de tirantez en las relaciones entre los gobiernos de Argentina y España.