El Gobierno de EE.UU. exigió hoy a la junta militar que controla Mali desde el golpe de Estado del pasado 22 de marzo que deje de impedir la "libre" operación del Gobierno interino nombrado a finales de abril.

"Estados Unidos está profundamente preocupado por el deterioro de la situación política en Mali", dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, en un comunicado. "Exigimos al líder de la junta (Amadou Haya) Sanogo y a la junta militar que se retiren y permitan el regreso del ordenamiento legal civil", añadió.

"La interferencia constante en el Gobierno de la junta ha socavado la democracia en Mali, llevado a la partición de facto del país, y segado la capacidad del país de responder a una creciente crisis humanitaria en el norte", indicó la portavoz.

En Mali, los militares se levantaron en armas y derrocaron al entonces presidente Amodou Toumani Touré, el pasado 22 de marzo, momento en el que asumió el poder una junta militar.

La junta nombró el pasado 25 de abril un presidente interino, Diondunda Traoré, y un Gobierno provisional dirigido por Cheikh Modibo Diarra, que tiene como misión dirigir la transición y reunificar el país, cuya zona norte está en manos de independentistas tuareg.

Según Washington, no obstante, la junta continúa controlando de facto el poder y obstaculizando la libre operación del Gobierno interino.

"Los militares tienen que apartarse por completo para que la administración interina dirigida por el presidente Traoré y el primer ministro Diarra gobierne libremente, y para organizar elecciones presidenciales tan rápidamente como sea posible", señaló la portavoz.

Estados Unidos mantendrá sus restricciones de viaje contra quienes respaldaron el Golpe de estado, así como los 13 millones de dólares suspendidos en ayuda militar, "hasta que vuelva la democracia a Mali", añadió Nuland.