Un tribunal Superior de Justicia de Pretoria ordenó hoy a la Fiscalía de Sudáfrica investigar supuestos crímenes contra la humanidad cometidos por el Gobierno de la vecina Zimbabue.

El fallo del tribunal, difundido hoy por el Centro de Litigios de Sudáfrica (SALC), una de las partes implicadas del proceso, las acusaciones de tortura contra funcionarios zimbabuenses "se enmarcan dentro de las obligaciones de Sudáfrica de investigar crímenes internacionales, de acuerdo con el Estatuto de Roma y sus propias leyes".

"Por ello, ordeno a la autoridad competente (la Fiscalía Sudafricana), que investigue el caso que tiene ante sí", añadió el juez Hans Fabricius en su sentencia.

La sentencia se produce después de que en marzo de 2012, el SALC y el Foro de Exiliados de Zimbabue (ZEF) recurrieran la decisión del instituto fiscal y la Policía sudafricana de archivar las denuncias de torturas cometidas por funcionarios zimbabuenses contra adversarios políticos del partido del presidente Robert Mugabe.

Las acusaciones incluían el registro de las oficinas del Movimiento para el Cambio Democrático (MDC), hoy en el Gobierno de unidad nacional junto a la formación de Mugabe, y la tortura y detención de sus militantes.

"Este fallo envía un mensaje claro a los funcionarios del Gobierno zimbabuense que pensaron que jamás serían reclamados en Sudáfrica por sus crímenes", afirmó hoy Nicole Fritz, directora del SALC, a través de un comunicado.

La sentencia, según explicaron hoy los analistas sudafricanos en la prensa local, tiene importantes connotaciones políticas, puesto que Sudáfrica encabeza el comité especial de la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional (SADC) que debe preparar el camino para unas futuras elecciones en Zimbabue.

La mediación de la SADC en la crisis electoral zimbabuense de 2008 permitió la formación en 2009 de un Gobierno de concentración que puso fin a la violencia que se desató en el país y que dejó al menos 200 muertos.

Los pactos permitieron la formación de un Ejecutivo con la presencia de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF) de Mugabe y sus adversarios del MDC, cuya tarea sería redactar una nueva Constitución y realizar reformas democráticas para la convocatoria de nuevos comicios presidenciales.

Mugabe insiste en celebrar comicios este año, pese a no haber cumplido aun con la hoja de ruta de la SADC y a las advertencias de Sudáfrica de que no tolerará una consulta antes de estas reformas.

Mugabe, de 88 años, gobierna Zimbabue de forma autoritaria desde hace más de treinta años, tras encabezar la lucha contra el Reino Unido y lograr la independencia del país africano en 1980.