Mitt Romney indicó el lunes que de llegar a la Casa Blanca no realizaría deportaciones masivas sino que impediría a los inmigrantes sin la debida documentación conseguir empleo para que ellos decidan por su cuenta propia volver a sus países de origen, lo que calificó como "autodeportación".

Durante un debate de los cuatro aspirantes republicanos a la candidatura presidencial, el ex gobernador de Massachusetts explicó que su plan para regularizar a cerca de 11 millones de inmigrantes no autorizados consiste en cederles un periodo de transición durante el que puedan trabajar en Estados Unidos.

"Pero cuando ese periodo de transición termine, ya no tendrían la documentación que les permita trabajar en este país. En ese momento, pueden decidir si se quedan o si regresan a casa para solicitar una residencia legal en Estados Unidos", dijo. "Con este periodo de transición, permitiríamos a las personas ponerse en la fila de espera en su país de origen y volver a este país cuando hayan llegado al frente de la fila".

"Pero no creo que sea justo para las personas que tienen seres queridos en la lista de espera para venir legalmente a Estados Unidos y decirles, ¿sabes qué? Vamos a propiciar una oleada de inmigración ilegal dándole amnistía de algún tipo a quienes han venido aquí ilegalmente", agregó refiriéndose a sectores que proponen concederle a los inmigrantes no autorizados una opción para regularizar su estatus, con el objeto de lograr la reunificación familiar e incorporar a una población laboralmente activa que actualmente trabaja de manera clandestina.

El tema de la inmigración posiblemente sea uno de los asuntos fundamentales en las próximas elecciones generales, particularmente en estados disputados como Florida, Nevada y Colorado, que tienen importantes poblaciones hispanas.

Romney, quien ha lanzado dos comerciales televisivos en Florida para la audiencia hispanohablante, ha recibido fuertes críticas desde la comunidad hispana tras recibir el apoyo del secretario de gobierno del estado de Kansas Kris Kobach, que ha cobrado notoriedad nacional por ayudar a funcionarios locales y estatales a redactar leyes restrictivas a los inmigrantes sin documentación, tales como las de Alabama y Arizona.

Romney además calificó al Dream Act como limosna y dijo la primera semana de enero que vetaría a esa ley que le permitiría a algunos residentes sin permiso legal para estar en el país convertirse en ciudadanos estadounidenses, aunque el lunes durante el debate se mostró abierto a apoyar a una versión del Dream Act que excluya los estudios universitarios y se limite al servicio militar.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter como @luisalonsolugo