El presidente saliente de Guatemala, Álvaro Colom, se declaró hoy "contento" por haberse ocupado de "la gente más olvidada" durante su mandato, que concluirá mañana sábado cuando entregue el poder a Otto Pérez Molina.

"La historia me juzgará", dijo el mandatario socialdemócrata durante un discurso pronunciado en un barrio popular del suroeste de la capital guatemalteca, donde inauguró unas canchas deportivas, su última actividad pública como mandatario antes de entregar el cargo.

"Me voy contento porque hay más de un millón de niños en las escuelas y se han triplicado las consultas en los hospitales nacionales", dijo Colom ante unos 200 vecinos reunidos para despedirse del que se calificaba como "el presidente de los pobres".

Durante su Gobierno, que concluye con fuertes críticas de parte de la oposición por los altos niveles de violencia que padece el país, Colom impulsó programas de combate a la pobreza que afecta a más del 52% de los 14,7 millones de guatemaltecos, a través del Consejo de Cohesión Social que dirigió su exesposa Sandra Torres.

"Me voy con el corazón lleno de amor y de cariño" y satisfecho por haber volteado a ver "a la gente más olvidada" a la que ningún Gobierno anterior había tomado en cuenta, aseguró el mandatario.

"Este es mi último acto público antes de la entrega de mando y quería venir a un lugar como éste, con la gente sincera, con la gente que no miente, con la gente que siempre apoya", agregó el mandatario saliente con la voz entrecortada y visiblemente emocionado.

En los cuatro años de su Gobierno, que se inició en enero de 2008 y que concluirá mañana, la administración de Colom invirtió 2.023 millones de quetzales (unos 252,8 millones de dólares) en combatir la pobreza en 307 de los 333 municipios del país, por medio del programa de remesas condicionadas "Mi Familia Progresa".

Ese programa, que consistió en entregar a las familias pobres de las zonas rurales del país remesas bimensuales de 300 quetzales en efectivo (37,5 dólares) a cambio de que los padres enviarán a sus hijos a la escuela y los centros de salud, benefició a un total de 872.521 familias.

A partir del domingo, según dijo hoy, Colom dedicará su tiempo a "recuperar a su familia" y a analizar si se integra al Parlamento Centroamericano (Parlacen), donde le espera un escaño por los cuatro próximos años a él y al vicepresidente saliente, Rafael Espada.

Colom, el primer socialdemócrata que ha gobernado Guatemala en más de medio siglo, entregará el cargo a Pérez Molina, un general retirado de 61 años, quien durante su Gobierno fue su principal crítico y opositor.