El procurador de los Derechos Humanos (PDH) de Guatemala, Sergio Morales, lamentó hoy la detención y posterior repatriación a este país centroamericano de 71 guatemaltecos que se habían refugiado en México en agosto pasado.

Morales explicó a periodistas que recibió información sobre la detención, traslado, reclusión y posterior repatriación del grupo de campesinos que se había desplazado hasta Tenosique, en el estado mexicano de Tabasco.

El ombusman dijo que los guatemaltecos fueron detenidos en el campamento de Nuevo Progreso (Tenosique) y luego trasladados a un centro de inmigrantes indocumentados en Tapachula (Chiapas), desde donde la noche del martes fueron repatriados a Guatemala.

El magistrado recalcó que "lamenta la forma en que se produjo la detención, traslado, reclusión y posterior repatriación de este grupo de guatemaltecos en territorio mexicano, habida cuenta que se trata de personas que buscaron refugio humanitario en el país vecino".

El grupo se desplazó a Tenosique en agosto pasado luego de haber sido desalojado con una orden judicial por las fuerzas de seguridad de Guatemala de una zona protegida del departamento norteño de Petén, fronterizo con México y Belice.

Los 71 guatemaltecos, entre ellos 45 niños, se refugiaron en la selva de Tenosique donde sobrevivieron con ayuda de organizaciones mexicanas en techos improvisados y sin servicios básicos.

Morales recordó que las autoridades mexicanas siempre "han sido respetuosas de una larga tradición histórica de asilo y protección a quienes sufren persecución e injusticias".

El procurador demandó al Gobierno de Guatemala que, a través de la cancillería, se realicen las acciones necesarias para establecer las condiciones en las que fueron detenidos los refugiados, su traslado a Tapachula y luego su repatriación al país.

El grupo permanece en la Casa del Migrante en la ciudad guatemalteca de Tecún Umán, fronteriza con Tapachula.

Según el Instituto Nacional de Migración (INM) de México, la repatriación de los guatemaltecos fue una medida que se decidió después de un proceso para comprobar la situación legal de los guatemaltecos y estuvo fundamentada en la Ley de Migración.

Esta revisión "se desarrolló de manera pacífica y con respeto a los derechos humanos" y sin separar en ningún momento a las familias, indicó.

El INM también sostuvo que desde agosto del año pasado, las autoridades mexicanas entregaron "a las familias guatemaltecas alimentos agua, medicamentos, juguetes para los niños, así como atención médica y psicológica, durante el tiempo que permanecieron en territorio nacional".