El director para las Américas de Human Rights Watch (HRW), José Miguel Vivanco, dijo hoy que el Congreso de EE.UU. no debería aprobar normas para restringir el derecho de los cubano-estadounidenses a visitar a sus familiares en la isla.

Las restricciones propuestas hasta el momento limitarían el número de visitas que los cubano-estadounidenses podrían hacer a la isla a una cada tres años, así como el tope de remesas que puedan enviar a sus familiares a 1.200 dólares anuales.

"La posibilidad de los cubano-estadounidenses de visitar a sus familias es un derecho fundamental y no un elemento de negociación política", insistió Vivanco en un comunicado.

En abril de 2009, el presidente Barack Obama emitió una orden ejecutiva permitiendo a los cubano-estadounidenses viajar sin restricciones a visitar a sus familiares en la isla, y eliminó los límites sobre las remesas que pueden enviar a sus familiares allí, una política que se había puesto en marcha durante el Gobierno de George W. Bush.

"Las restricciones propuestas doblarían el efecto de la política de embargo que ha fallado durante cinco décadas en su intento de frenar los abusos del Gobierno cubano y promover los derechos humanos", agregó Vivanco.

Un informe de Human Rights Watch, "Familias destrozadas," documenta el sufrimiento considerable que causaron estas restricciones a los viajes impuestas por Estados Unidos durante la era Bush, junto con las restricciones impuestas por el propio Gobierno cubano.

El estudio también subrayó que estas restricciones infringían el derecho internacionalmente reconocido a la libertad de circulación y violaban la prohibición internacional de la separación involuntaria de las familias.