El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, ha vuelto a ofrecer hoy a Rusia un diálogo para cooperar en materia de defensa antimisiles y ha insistido en que la "confrontación" entre las dos partes no es una opción.

En un artículo de opinión publicado simultáneamente en el diario ruso "Kommersant" y en la edición europea del "New York Times", Rasmussen ha vuelto a subrayar una vez más que el escudo que prepara la Alianza Atlántica para proteger Europa no está dirigido contra Rusia de ningún modo.

"Hemos dejado claro que nuestro sistema de defensa contra misiles no está dirigido a Rusia. Está diseñado para proteger a países europeos de la OTAN contra amenazas de fuera de Europa, es un sistema defensivo", ha indicado Rasmussen.

El mensaje del secretario general aliado llega tras las elecciones legislativas rusas y en la víspera de una reunión de ministros de Exteriores de la organización en la que la relación con Rusia será uno de los platos fuertes.

El jueves, el jefe de la diplomacia rusa, Serguéi Lavrov, estará en Bruselas para discutir con sus homólogos de la OTAN, donde algunos países quieren una postura más dura hacia el Kremlin, según fuentes diplomáticas.

Ese sentimiento se ha acrecentado tras las últimas declaraciones del presidente ruso, Dmitri Medvédev, quien hace dos semanas amenazó con emplazar en el sur y en el oeste de Rusia sistemas de armamento de ataque modernos que estén en disposición de garantizar la destrucción del componente europeo del sistema antimisiles.

Medvédev anunció además el despliegue de un radar de alerta temprana sobre ataques con cohetes en el enclave báltico de Kaliningrado y dio la orden de cargar todos los cohetes balísticos en servicio con cargas de combate capaces de superar la defensa antimisiles.

"Algunos de los recientes comentarios del presidente Dmitri Medvédev sobre el sistema de defensa antimisiles de la OTAN reflejan un malentendido sobre el sistema", ha subrayado hoy Rasmussen.

El político danés ha insistido en que las amenazas de Moscú vuelven a "una retórica del pasado" y no concuerdan con la relación que Rusia se ha comprometido a buscar con la OTAN.

"Estoy, sin embargo, satisfecho de que Medvédev no haya cerrado la puerta a continuar con el diálogo sobre defensa contra misiles", ha añadido.

El sistema de defensa antimisiles de la OTAN, en el que España anunciará participa dando base a buques estadounidenses en la instalación naval de Rota (Cádiz), tiene como fin que para 2018 la población de todos los países aliados esté protegida de un posible ataque con misiles.

Los primeros dispositivos del puzzle comenzará a estar operativos antes de la próxima cumbre de la organización, que se celebrará en mayo en Chicago, y donde el asunto podría ser tratado con Rusia a alto nivel.

Según fuentes diplomáticas, en la reunión de esta semana no se esperan grandes avances y habrá que esperar hasta la primavera, cuando se celebren las elecciones presidenciales rusas y, previsiblemente, Vladimir Putin vuelva a la jefatura del Estado.