Los países de la Unión Europea (UE) han decidido hoy esperar a que sean los jefes de Estado y de Gobierno, que se reúnen el próximo viernes en Bruselas, quienes decidan si el bloque concede a Serbia el estatus de candidato a la adhesión.

Los responsables de Asuntos Europeos de los Veintisiete discutieron hoy en profundidad el dossier serbio y lo dejaron abierto tras constatar los recientes avances obtenidos por Belgrado en su diálogo con Kosovo, una de las condiciones impuestas por la UE.

"A la luz del progreso conseguido por Serbia y teniendo en cuenta que ha vuelto al diálogo y está moviéndose rápidamente para implementar de buena fe los acuerdos alcanzados, el Consejo toma nota del análisis positivo de la Comisión y de la recomendación de conceder el estatus de candidato, que será considerado por el Consejo Europeo", señala el texto aprobado.

Así, serán los líderes de los Veintisiete quienes tendrán la última palabra en función de los avances que se registren sobre el terreno.

Tras el acuerdo para la gestión fronteriza cerrado entre Belgrado y Pristina el pasado sábado, los serbios desmontaron ayer una de las barricadas que levantaron en el norte kosovar en julio pasado y que han sido la gran fuente de tensión en los últimos meses.

El bloqueo de las carreteras por parte de población de origen serbio y sus choques con las fuerzas de la OTAN encargadas de garantizar el orden han complicado este año el acercamiento de Serbia a la UE, un avance que se daba por hecho tras la entrega de los últimos prófugos reclamados por el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY).

Algunos países, especialmente Alemania y Austria, han insistido en que la UE no concederá el estatus de candidato a Belgrado hasta que no mejore la situación en el norte de Kosovo.

Serbia solicitó su ingreso en la UE en diciembre de 2009 y dos años después aspira a ser aceptada como candidato oficial, una situación en la que ya se encuentran otros países de los Balcanes como Croacia -que será el próximo Estado miembro-, Montenegro y Macedonia, además de Turquía e Islandia.