Las fuerzas islamistas confirmaron hoy su arrolladora victoria en la fase inicial de las elecciones legislativas en Egipto, tras la difusión de los primeros datos oficiosos, que les otorgan más de un 60 % de los votos.

Los resultados ofrecidos por un portavoz de la Comisión Suprema Electoral a Efe no son todavía definitivos, pero refrendan las cifras filtradas hasta el momento por partidos y medios de comunicación egipcios.

El Partido Libertad y Justicia (PLJ), el brazo político de los Hermanos Musulmanes, ha hecho buenos todos los pronósticos que le apuntaban como el gran favorito, al adjudicarse el 40 % de los votos en la primera fase de las tres en que están divididos los comicios a la Cámara Baja.

Sin embargo, el partido salafista (fundamentalista islámico) Al Nur da la sorpresa al afianzarse cómodamente en la segunda posición, con un 20 % de los votos, fruto de sus extraordinarios resultados en su bastión de Alejandría (norte) y de su buen desempeño en El Cairo.

Pese a que los analistas situaban el principal vivero de votos de los salafistas en los núcleos rurales y el norte del país, la formación encabezada por Emad Abdel Gafur ha demostrado ser un fenómeno transversal y especialmente arraigado en los barrios populares de las ciudades.

Según explicó a Efe el portavoz de la Junta Electoral, Alí Hasán, en tercer lugar provisional se sitúa el Bloque Egipcio, que engloba a tres partidos liberales e izquierdistas, con un 15 % de los sufragios.

El principal grupo en esta alianza son los llamados Egipcios Libres, una formación financiada por el magnate cristiano Naguib Sawiris, uno de los hombres más ricos de Egipto, que parece haber conseguido aglutinar gran parte del voto de la minoría copta.

Tras el Bloque Egipcio se ubican, ya a gran distancia, los islamistas moderados de Al Wasat, una antigua escisión de los Hermanos Musulmanes, que obtuvieron el 6 % de los votos.

El comienzo de las elecciones en Egipto, las primeras en el país tras la Revolución del 25 de enero que derrocó al expresidente Hosni Mubarak, ha puesto en evidencia también el descalabro de las fuerzas "tradicionales" del país, a excepción de la Hermandad Musulmana.

El partido más antiguo de Egipto, el Wafd -que debe su nombre a la delegación egipcia que viajó a Gran Bretaña a comienzos del siglo XX para negociar la independencia- obtuvo tan solo un 5 % de los votos, lo que le coloca en la quinta posición.

Detrás aparece, con el 3 %, la coalición La Revolución Continúa, que se dice portadora de los valores de la plaza Tahrir y de los millones de egipcios que salieron a las calles para exigir a Mubarak su renuncia.

Hasán no hizo referencia alguna a los partidos herederos del disuelto Partido Nacional Democrático de Mubarak, pero todo hace indicar que han caído en la irrelevancia en esta primera ronda.

La participación en esta primer fase, celebrada en dos jornadas los pasados lunes y martes, alcanzó el 62 %, según la Junta Electoral.

Votaron casi 8,5 millones de personas sobre los más de 13,6 millones de electores que estaban llamadas a las urnas en esta ronda, que se celebró en nueve provincias, entre ellas El Cairo y Alejandría, y cuya segunda vuelta, solo para los candidatos en listas individuales, se disputará los próximos días 5 y 6.

Pese a que la Junta Electoral había anunciado que ayer se difundirían los primeros resultados, finalmente solo dio a conocer los candidatos en listas individuales que han pasado a la segunda vuelta.

La ceremonia de la confusión que envuelve a los resultados se acrecienta con el goteo de informaciones que a título personal ofrecen miembros de la Comisión Electoral, sin que sean validados de forma oficial por las autoridades ni se conozcan las cifras precisas.

Mientras, el nuevo primer ministro designado por la Junta Militar, Kamal al Ganzuri, continuó hoy sus consultas para formar su gabinete, cuya composición todavía se desconoce más de una semana después de su nombramiento.

Por ahora, se sabe que Al Ganzuri mantendrá a doce ministros del anterior gobierno, y que ya ha confirmado a otros nueve, pero todavía faltan por conocer algunos nombres clave como el que estará al frente de la cartera de Interior, que no será un civil.