Los jóvenes de la venezolana Orquesta Simón Bolívar y su afamado director, Gustavo Dudamel, amenizaron hoy el acto de inauguración de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), generando una gran ovación entre los asistentes y bajo la orgullosa mirada del anfitrión, el presidente Hugo Chávez.

Vestidos con su habitual chaqueta tricolor, más de un centenar de músicos y coristas llenaron de música el principal teatro de Caracas, el Teresa Carreño, donde se instaló la cumbre que dará el pistoletazo de salida a este organismo regional que excluye a Estados Unidos y Canadá.

La banda más famosa del Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles empezó con el Danzón número 2 del mexicano Arturo Márquez y se acompañó para este concierto especial del barítono Gaspar Colón y el tenor Idwer Álvarez.

Tocando, cantando, bailando y moviéndose apasionadamente bajo la batuta del maestro Dudamel, los jóvenes culminaron con su tradicional Mambo del americano Leonard Bernstein, haciendo las delicias de sus oyentes de honor: los 33 dignatarios latinocaribeños.

Al concluir el breve recital, Chávez se apresuró a subir al escenario y abrazó calurosamente a Dudamel y a algunos de los chicos.

A continuación invitó al joven director, la figura más internacional de este sistema fundado por Antonio Abreu hace más de 30 años, a saludar a cada uno de los presidentes.

El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles es un programa de formación que utiliza la música para contribuir a la educación de niños, muchos de ellos procedentes de familias pobres.

El programa ha recibido varios galardones internacionales, entre ellos el Premio Internacional de Música de la Unesco en 1994 y el Príncipe de Asturias de las Artes 2008.