El Gobierno de Estados Unidos lamentó hoy "profundamente" la ejecución de cuatro rehenes que estaban secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), tres soldados y un policía, el pasado sábado.

"Este acto terrorista debería ser condenado por todo el mundo", dijo en un correo electrónico enviado a Efe un portavoz del Departamento de Estado estadounidense.

"Estados Unidos sigue apoyando a Colombia en sus esfuerzos para liberar a todos los rehenes y poner fin a todas las formas de terrorismo que existen en Colombia, en el marco del respeto a los derechos humanos y la ley", añadió el portavoz.

Asimismo, expresó las condolencias de EE.UU. a los familiares de los cuatro ejecutados, que llevaban en cautiverio entre 10 y 14 años, eran miembros de las fuerzas de seguridad de Colombia, y según el Gobierno colombiano tres de ellos recibieron un tiro en la cabeza y uno de ellos, dos tiros en la espalda.

En el marco de una operación militar, según admitió el Gobierno, un quinto secuestrado, el suboficial de la Policía Luis Alberto Erazo Maya, logró escapar de los disparos guerrilleros y volver a la libertad tras más de doce años de cautiverio.

Amnistía Internacional (AI) consideró hoy que la ejecución podría suponer un "crimen de guerra", si se confirma que los cuatro rehenes fueron asesinados de la manera que se ha descrito.