La gobernadora de Nuevo México, Susana Martínez, se vio obligada a investigar y aclarar el estatus migratorio de su fallecido abuelo. A Marco Rubio, senador republicano por Florida, lo acusan de maquillar la historia migratoria de su familia. Y un candidato republicano al congreso en California muestra en su página web que es bisnieto de una persona que inmigró de manera ilegal.

A medida que más republicanos latinos aspiran y ganan cargos públicos, sus antecedentes familiares son cada vez más sujetos al escrutinio de parte de algunos activistas latinos, una reacción que, según los expertos, es resultado de las opiniones conservadores de los republicanos latinos sobre el tema de la inmigración. Es un fenómeno nuevo, añaden, que los demócratas latinos raramente han enfrentado, y se podría convertir en un tema electoral recurrente a medida que el Partido Republicano busque reclutar más candidatos latinos.

"Es una tendencia que estamos viendo cada vez más", dijo Alfonso Aguilar, director ejecutivo de la Asociación Latina por los Principios Conservadores, basada en Washington.

Durante años, la mayoría de los funcionarios electos latinos eran demócratas, excepto en Florida, donde los cubanos-norteamericanos tendían a votar por los republicanos. Pero recientemente, una nueva generación de republicanos latinos han ganado puestos en Arizona, Texas, Nuevo México, California e incluso Idaho. Esos políticos han sido blanco de críticas de algunos activistas hispanos por favorecer leyes contra la inmigración ilegal y por oponerse a las gestiones para una vasta reforma migratoria, posiciones que se corresponden con las de la mayoría de los republicanos.

Y los defensores de los inmigrantes están apuntando a la historia familiar de los líderes republicanos latinos en un esfuerzo por mostrarlos como hipócritas. Ignacio García, profesor de historia en la Universidad de Bringham Young, dijo que todo eso proviene de una larga tradición de parte de los activistas liberales de calificar a los hispanos republicanos como "vendidos", porque la mayoría de los hispanos tienden a votar por los demócratas.

Martínez, por ejemplo, trató dos veces en Nuevo México de anular una ley que permite que los inmigrantes que viven ilegalmente en el país obtengan permisos de conducir. Cuando este año varios medios de prensa reportaron que el abuelo de Martínez pudo haber entrado de manera ilegal en el país, activistas pro inmigrantes se concentraron en las afueras del Capitolio estatal con enormes fotos de Martínez en permisos de conducir.

Martínez, republicana y única mujer hispana gobernadora en el país, ordenó a su organización política investigar los antecedentes de su familia y encontró documentos que sugerían que su abuelo ingresó legalmente a Estados Unidos y tuvo varios permisos de trabajo.

El episodio generó críticas, incluso de aquellos que se opusieron a los esfuerzos de Martínez sobre las licencias de conducir del estado. "Esto no tiene nada que ver con sus puntos de vista y cómo gobierna", dijo Michael A. Olivas, profesor de leyes de inmigración de la Universidad de Houston, quien también está ayudando en una demanda contra una investigación de Martínez referente a la batalla de las licencias de conducir. "Yo no creo que sea justo para las personas que escarben en el pasado de su familia".

En Florida, la página oficial de Rubio en el Senado decía hasta hace poco que sus padres habían escapado de Cuba tras la llegada de Fidel Castro al poder. Pero organizaciones de prensa reportaron el mes pasado que sus padres habían inmigrado por razones económicas dos años antes de la Revolución cubana.

"Somos republicanos", un grupo dedicado a aumentar el número de votantes latinos republicanos, de inmediato atacó a Rubio por la discrepancia y por sostener duros puntos de vista sobre la inmigración. "Creemos que es hora de descubrir la historia completa de la inmigración de sus padres", dijo el grupo en un comunicado. "Es hora de que Rubio sea un líder y ayude al senador Bob Menéndez a reparar el deficiente sistema de inmigración".

Patricia Montes, directora ejecutiva de Centro Presente, un grupo de defensa de los inmigrantes, dijo que los votantes necesitan saber los antecedentes de un candidato para entender cómo van a responder a personas con historias similares. "Es muy importante para los votantes", señaló.

"No importa si (el candidato) es latino o no", dice Montes. "Lo que importa es saber si creen en lo mismo que yo, si sus políticas van a afectar a la comunidad inmigrante".

En cualquier caso, algunos latinos republicanos quieren utilizar la nueva atención a su alrededor en el partido para cambiar lo que ven como una retórica dañina sobre la inmigración. Tony Carlos, quien busca la nominación republicana para el Congreso por el tercer distrito de California, se postuló sobre un programa para impulsar una reforma migratoria integral y cree que si otros republicanos lo siguen, más latinos votarán por el Partido Republicano.

En el sitio web de su campaña, Carlos dice que su bisabuelo llegó a Arizona desde México "sin papeles". Carlos señaló que se trata de mostrar que su familia es parte de una historia estadounidense en marcha y que los líderes políticos tienen que atacar con honestidad los problemas de hoy.

"Estoy exhibiendo mi historia familiar. Y una vez que los votantes latinos se enteren de que apoyo una reforma migratoria, creo que estarán abiertos a otros temas que atraen a los conservadores", dijo Carlos. "Mi argumento es que ellos son igual de conservadores. Simplemente están en el partido equivocado".