El gobernador del Banco de Grecia, Yorgos Provópulos, recomendó hoy al Gobierno de unidad nacional que se concentre en recortar los gastos del Estado y no aumente más los impuestos.

En un informe anual de la entidad bancaria griega presentado hoy en el Parlamento heleno, Provópulos se inclina a favor de "un programa de crecimiento combinado con uno de reformas estructurales a largo plazo basado mayormente en la reducción de los gastos del Estado y menos en el aumento impositivo".

Provópulos también califica como la "última oportunidad para que la economía de Grecia se salve de la quiebra", el acuerdo alcanzado con la Comisión Europea el pasado 26 de octubre que incluye una quita del 50 % de la deuda griega en manos privadas y un nuevo rescate de 130.000 millones de euros hasta 2014.

Puntualiza que el país se encuentra en una encrucijada en la que está en juego "si su futuro será permanecer o no en la zona del euro".

Grecia "afronta el dilema de una quiebra descontrolada que dará fin a los logros alcanzados en los últimos 37 años (...) y llevará a retroceder en décadas el estándar de vida, o un esfuerzo coordinado dentro de la zona del euro con una estrecha colaboración con los socios europeos y la comunidad internacional para reducir las repercusiones".

El gobernador de la entidad emisora sostuvo que la economía del país ya no tiene la capacidad de aguantar más impuestos y que los esfuerzos fiscales deben de limitarse a frenar la evasión de impuestos.

Declaró que "el objetivo nacional es el crecimiento" y que el resto de medidas deben de estar orientadas a "la contracción del mecanismos estatal y los gastos públicos."

El informe hace hincapié en el desarrollo y el crecimiento de los sectores de la economía como la agricultura, el turismo, la marina mercante y la energía.

También puntualiza los peligros que las repercusiones de la crisis política en el país que han llevado a disminuir los depósitos en los bancos creando una presión sobre la liquidez de la banca.