El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, remarcó hoy en Londres que su país es "una estrella emergente" que se ha transformado en la última década y ha mejorado en materia de seguridad pese a que persisten algunos "problemas".

Santos concluye hoy un viaje oficial de dos días al Reino Unido en el que ha sido recibido con todos los honores por las autoridades británicas y la Reina de Inglaterra, y cuyo objetivo fue consolidar los lazos comerciales y dejar el problema del narcotráfico en segundo plano.

Durante su apretada agenda, Santos hizo énfasis en los avances realizados en políticas económicas y sociales en los últimos diez años por Colombia, resaltando su índice actual de desempleo del 9,7 por ciento o su baja inflación de entre el 2 y el 3 por ciento.

La visita también dio de sí para que los Gobiernos británico y colombiano hayan firmado diferentes acuerdos en materias de educación e innovación y acordaran la rubricar en un futuro una declaración sobre derechos humanos, así como la celebración de reuniones anuales conjuntas.

La situación de los derechos humanos en Colombia, un asunto especialmente sensible en el Reino Unido, ha sido una de las cuestiones más abordadas, mientras el narcotráfico quedó para una reunión con la ministra de Interior, Theresa May.

El ministro de Exteriores del Reino Unido, William Hague, que se reunió hoy con Santos, alabó en un comunicado las medidas adoptadas por Colombia, "en particular los planes ambiciosos de Gobierno para devolver la tierra a los desplazados por el conflicto interno".

El jefe de la diplomacia británica, que en 2010 reconoció que su país había dado la espalda históricamente a Latinoamérica y se comprometió a convertir a esa región en prioridad de su política exterior, expresó su apoyo al "compromiso del dirigente colombiano de tolerancia cero sobre los abusos en derechos humanos".

En la jornada de hoy hubo no obstante voces disonantes en el Reino Unido, pues diputados laboristas denunciaron en el Parlamento que en Colombia se siguen cometiendo abusos contra los derechos fundamentales.

Siguiendo un apretado calendario, Santos se dirigió hoy a los alumnos de la London School Of Economics, donde él mismo estudió hace 40 años, en una charla en la que desgranó las transformaciones llevadas a cabo para convertir a su país en una "estrella emergente".

La imagen que se tiene ahora difiere de la de hace una década cuando "estuvieron a punto de declarar a Colombia un Estado fallido", apuntó el presidente, a quien esperaba a la entrada del LSE una pequeña manifestación de la Campaña de Solidaridad de Colombia.

Ante su joven audiencia, Santos afirmó que esos cambios iniciados ya con las políticas de su antecesor, Álvaro Uribe, van encaminados "a lograr que Colombia sea económicamente sostenible" y han hecho que hoy tenga una de las democracias "más efectivas del mundo".

Como hiciera también durante su encuentro ayer con el "premier" británico, David Cameron, cuando admitió que su país sigue afrontando lacras como el tráfico de drogas, Santos reconoció hoy que "el asunto de la seguridad no está todavía completamente resuelto" pues sigue habiendo "conflictos y grupos ilegales".

Su Ejecutivo, afirmó, está dispuesto a negociar con la guerrilla si esas organizaciones demuestran que tienen "voluntad de llegar a un acuerdo".

"Negociaremos un proceso de paz si tienen voluntad de sentarse y de llegar a un acuerdo o, si no -apuntó-, seguiremos combatiendo de forma militar".

Tras su paso por la universidad, Santos se entrevistó también con la titular de Interior, Theresa May, quien le expresó su apoyo a la política antidrogas de Colombia con el fin de reducir la entrada de cocaína en el Reino Unido.

Completaron la agenda otras reuniones con organizaciones no gubernamentales, un encuentro privado con expertos en lucha contra el narcotráfico y una charla en Canning House sobre el potencial de Latinoamérica y los lazos históricos entre el Reino Unido y Colombia.

Patricia Rodríguez