El abogado ciego Chen Guangcheng, candidato en varias ediciones al Premio Nobel de la Paz y en arresto domiciliario desde que saliera de la cárcel en 2010, cumple hoy 40 años, hecho que ha provocado violentos enfrentamientos entre las autoridades que lo vigilan y aquellos que han querido visitarle.

Quienes se han acercado al domicilio de Chen Guangcheng, situado en la localidad de Dongshigu, en la provincia oriental de Shangdong, han sido golpeados, detenidos o maltratados, según el diario independiente "South China Morning Post".

Chen, abogado autodidacta, fue perseguido por las autoridades por asesorar legalmente a más de 7.000 mujeres obligadas a efectuar abortos forzosos por la Ley del hijo único, y detenido en 2005, durante 6 meses antes de existir una acusación formal, por la cual se le condenó además a cuatro años y tres meses de prisión.

El abogado pasó este tiempo en la cárcel por, según las autoridades, "organizar una multitud para entorpecer el tráfico y dañar la propiedad pública", aunque desde varias ONG pro derechos humanos se afirmó que esto sólo era una campaña para silenciarlo.

Desde su liberación en septiembre de 2010, Chen, su esposa, Yuan Weijing, y su hija de seis años, Chen Kesi, fueron recluidos en su casa e incomunicados. El otro hijo de Chen, de ocho años, vive con otros familiares y no ve a sus padres desde principios de 2011.

Varias ONG, caso de China Human Rights Defender (CHRD), han pedido la "liberación inmediata" de Chen y su familia por el ejecutivo chino, máxime después de los rumores sobre la muerte del abogado tras una agresión de sus captores hace dos semanas.

Este suceso, según la ONG "China Aid Association", que desveló detalles de la brutal paliza a la que supuestamente fueron sometidos Chen y su esposa, duró cuatro horas y fue perpetrado delante de la hija del matrimonio.

El motivo de la supuesta agresión habría sido la filtración de un vídeo en febrero en el que Chen, quien aprovechó un fallo en los sistemas de bloqueo de señales de sus captores, daba detalles sobre su encierro domiciliario.

"Tenemos que vencer al miedo (...) no nos vamos a callar", aseguró Chen en las imágenes, en las que daba otros detalles, como que eran 22 personas las que vigilaban su casa, aunque otras fuentes han cifrado hasta en 300 los vigilantes, policías y matones apostados fuera del domicilio.

Además y, al igual que pasó en otras fechas clave, las búsquedas de los nombres "Chen Guangcheng" o "Dongshigu" están hoy bloqueadas en Weibo, el servicio de microblog más popular de China, donde Twitter está censurado.