El ultraderechista Anders Behring Breivik, autor confeso del doble atentado en el que murieron 77 personas en Noruega, dejó 900 balas sin usar en la isla de Utøya, uno de los escenarios de la matanza, informa hoy el diario "VG".

La Policía las encontró en una maleta en la oficina de información de la isla, según el diario, que cita varias fuentes sin dar nombres.

Durante el tiroteo, que se prolongó más de una hora, Breivik volvió a la oficina varias veces en busca de munición.

En los registros realizados en Utøya, la Policía encontró también cargadores y balas en el chaleco, el rifle y la pistola que el fundamentalista cristiano llevaba consigo cuando fue detenido el pasado 22 de julio.

Breivik hizo estallar ese día un coche bomba en el complejo gubernamental de Oslo, donde murieron ocho personas, e inmediatamente después se trasladó a la isla de Utøya, a 45 kilómetros de la capital, donde disparó de forma indiscriminada matando a 69 personas.

La mayoría de las víctimas de Utøya eran jóvenes que asistían al campamento de las Juventudes Laboristas (AUF).