Los aspirantes a la candidatura presidencial republicana en Estados Unidos coincidieron hoy, en un nuevo debate, en que Europa debe resolver por sí misma la crisis económica por la que atraviesa.

Pese a las acusaciones de acoso sexual que han recaído en las últimas semanas sobre el precandidato Herman Cain, el debate celebrado en la Universidad de Oakland, Michigan, y emitido por la cadena CNBC, se centró principalmente en asuntos económicos.

Después de que hoy la deuda italiana alcanzara los niveles con los que se acometió el rescate de Portugal, los candidatos republicanos se mostraron firmes en que su prioridad es solucionar la "economía doméstica".

"Europa es capaz de cuidar de sus propios problemas. Nosotros no queremos intervenir y rescatar sus bancos y sus economías", dijo el exgobernador de Massachusetts Mitt Romney.

Romney precisó que EE.UU. debe seguir atendiendo las decisiones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM), pero subrayó que no quiere que el país acabe asumiendo sus recomendaciones por una crisis como la de Italia.

"Son una economía muy grande. Estoy seguro de que habrá lamentos si Italia se mete en problemas, y no sabemos qué va a suceder. Pero si llegan a ese nivel de crisis, los bancos en toda Europa podrían contener una gran cantidad de la deuda de Italia, y entonces vamos a enfrentar la crisis", dijo Romney.

Cain aseguró que Estados Unidos no podría hacer mucho para ayudar a Italia porque la economía del país no está en las condiciones más idóneas.

"Tenemos que centrarnos en la economía o fracasaremos", dijo refiriéndose a EE.UU., e instó a recortar los gastos, fortalecer el dólar y establecer políticas que estimulen el crecimiento.

En cuanto a las acusaciones de acoso sexual a las que se ha enfrentado en las últimas semanas, Cain se mostró seguro y dijo creer que la mayoría de los ciudadanos confían en su inocencia.

"Por cada persona que presente una acusación falsa, hay probablemente miles que dicen que ese tipo de actividad no pudo venir de Herman Cain", dijo refiriéndose a sí mismo.

"En los últimos nueve días, los votantes han votado con sus dólares (respecto a la recaudación de su campaña), y con ello están diciendo que no se preocupan por el carácter (de los candidatos). Les importa el liderazgo, lograr crecimiento económico y superar todos los problemas que enfrentamos", agregó.

Los ocho candidatos no sólo coincidieron en la no injerencia hacia la crisis europea, sino que también lo hicieron respecto a la gestión de la administración del actual mandatario Barack Obama.

El gobernador de Texas, Rick Perry, dijo que el próximo presidente de Estados Unidos tendría que revisar de manera sistemática todas las regulaciones promulgadas con Obama en materia económica y laboral, y ser derogadas.

Michelle Bachmann, congresista por Minesota, dijo categóricamente que Obama es el primero en estar equivocado.

"Yo diría que el presidente Obama es quien se equivoca, porque el plan del presidente Obama para la creación de empleo no tiene absolutamente nada que ver con el verdadero modo de creación de empleo que conoce la gente. En realidad, debería acudir a los generadores de empleo, si quiere saber la forma de crear puestos de trabajo", aseguró.

El exgobernador de Utah Jon Huntsman atacó directamente la capacidad de liderazgo del actual presidente estadounidense e insistió en que "Obama tenía tres años para poner en marcha la economía y crear empleo, y ha fracasado estrepitosamente".

También participaron el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gingrich y Rick Santorum, exsenador de Pensilvania.

El debate tuvo lugar a menos de dos meses del caucus del estado de Iowa, el pistoletazo de salida de las primarias republicanas, mientras las encuestas muestran como favoritos a Romney y Cain, seguidos de Perry y Gingrich, a corta distancia.