El exprisionero político cubano Guido Sigler Amaya fue hospitalizado en un centro médico de Estados Unidos, tras sufrir mareos y vómitos y perder el conocimiento un día después de llegar a este país procedente de la isla caribeña.

Josefa López, integrante de las Damas de Blanco en el exilio y representante del disidente en ese colectivo, dijo hoy a Efe que Sigler Amaya fue sometido a varios exámenes médicos en el Kendall Hospital, en el condado de Miami Dade.

"Sufre de una úlcera gástrica, pero hasta ahora no se sabe la causa cierta de lo que le pasó el miércoles, cuando perdió el conocimiento y hubo que llamar a una ambulancia. El médico dijo que uno de los motivos podría ser problemas por ingerir muchos alimentos", detalló López.

Sigler Amaya, quien llegó a Miami el martes pasado, era uno de los doce exprisioneros políticos del llamado "Grupo de los 75" que había decidido permanecer en Cuba después de ser excarcelado a inicios de este año, aunque finalmente decidió salir de la isla por el acoso y la constante vigilancia del Gobierno.

En la llamada "Primavera Negra" 75 opositores y periodistas cubanos fueron detenidos el 18 de marzo de 2003 y condenados en juicios sumarios a penas de hasta 28 años de cárcel.

El Gobierno cubano los acusó de conspirar con Estados Unidos, entre otros cargos.

López dijo a Efe que la hija del opositor informó que su padre ha mejorado, pero continuará hospitalizado porque los doctores quieren realizarle más exámenes.

A su llegada a Estados Unidos, el disidente, de 58 años, se unió a sus hermanos Ariel y Miguel, también exprisioneros políticos.

Ariel, quien había quedado parapléjico en prisión, llegó a Miami el 28 de julio de 2010 con una visa humanitaria, en silla de ruedas, con un collarín y pesando apenas 53 kilos.

Debido a su frágil condición de salud ese mismo día fue hospitalizado y después de meses de rehabilitación logró caminar de nuevo.

Su caso es considerado como el más dramático del "Grupo de los 75", ya que estuvo en prisión siete años, en los que su estado de salud se deterioró hasta quedar parapléjico por una neuropatía carencial asociada a problemas nutricionales, entre otras patologías.