El presidente de la República italiana, Giorgio Napolitano, hizo hoy un llamamiento a todas las fuerzas políticas del país para que se tomen "decisiones rápidas" y se "renueve la cohesión", ante las "horas difíciles y delicadas" que vive Italia.

El llamamiento de Napolitano durante una ceremonia en el Quirinal, sede de la República, se produjo después de que el primer ministro, Silvio Berlusconi, no alcanzara el martes la mayoría en el Parlamento y decidiera que presentará su dimisión después de que sea aprobada la Ley de Presupuestos Generales de 2012, que incluirán las reformas económicas que ha pedido la Unión Europea (UE).

Las palabras de Napolitano llegan mientras la Bolsa de Milán llegó a caer más del 4 % y la prima de riesgo, que se mide con el diferencial entre el bono italiano y el alemán a diez años, se disparó por encima de los 560 puntos básicos y el rendimiento superó el 7 %.

El jefe de Estado recalcó que el país vive "horas difíciles y delicadas" y por eso pidió además a los italianos "nuevos comportamientos" y "espíritu de sacrificio" para afrontar la crisis.

"Para afrontar la crisis sirven nuevos comportamientos en las instituciones y por parte de las fuerzas políticas", dijo Napolitano.

En su opinión, para salir de la "situación crítica y de alarma" en la que se encuentra Italia, "es necesario que caigan viejos tabúes" y que se cree "un clima de confrontación más abierto y objetivo, centrado en los problemas reales de la sociedad y del Estado y sus posibles soluciones".

"Para recuperar la credibilidad y confianza como país", resaltó el presidente de la República, "se requiere un empeño inmediato y de largo aliento de parte nuestra en la gestión de las finanzas públicas y más en general en la guía del desarrollo económico y social del país".

"Necesitamos decisiones ahora y en los próximos años para expresar una renovada responsabilidad y cohesión nacional", recalcó el jefe de Estado, al tiempo que invitó a los italianos a hacer su parte para ganar credibilidad y confianza.

Napolitano destacó que los italianos deben entender todavía que "la Unión Europea, como expresión de un largo proceso de integración, está viviendo su momento más crítico en un mundo afectado por desequilibrios profundos en el plano financiero y económico".