Francia reclamó hoy "sanciones duras" contra Irán tras el nuevo informe del OIEA sobre sus actividades nucleares y aseguró que "se impone" elevar el caso al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.

"Francia está preparada (...) para ir mucho más lejos en las sanciones, que deben reforzarse para que Irán ceda", declaró en Radio Francia Internacional (RFI) el ministro francés de Exteriores, Alain Juppé, quien subrayó que "se impone" llevar el caso al Consejo de Seguridad de la ONU.

La posición de Francia se alinea con la de EEUU, que a través de declaraciones de altos cargos hizo saber que contempla nuevas sanciones contra el régimen de Teherán.

"Estudiaremos imponer presiones adicionales contra el Gobierno iraní si no puede responder a las dudas suscitadas por el informe", indicaron las fuentes estadounidenses.

Para el jefe de la diplomacia francesa "hacen falta sanciones duras que impidan que Irán siga aprovisionándose de recursos que le permitan continuar con sus actividades, en violación de todas las reglas internacionales".

"Estamos decididos a reaccionar. El consejo de gobernadores del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) debe condenar explícitamente la conducta de Irán", agregó Juppé.

Los inspectores del OIEA aseguran en su informe que disponen de informaciones, creíbles y cada vez más concluyentes, de que Irán está tratando de hacerse con la capacidad para fabricar armas atómicas.

Las principales acusaciones del OIEA se basan en las informaciones que una decena de países dan al organismo desde hace varios años y que los inspectores consideran "creíbles", no sólo en su contenido sino especialmente en su conjunto y alcance.

Dicho informe es "abrumador" -señaló Juppé- ya que "muestra que en todas las tecnologías que permiten fabricar un arma nuclear, Irán sigue con sus actividades y continúa rechazando el diálogo de manera transparente con la Agencia Internacional".

"Esa situación es inaceptable" porque un Irán con armas nucleares supone "una amenaza contra la estabilidad y la paz de la región y más allá".

Por su parte Irán, que sostiene que su programa nuclear no tiene fines militares, considera el documento difundido por el OIEA "una repetición de acusaciones infundadas de EEUU y los sionistas".