Los estudiantes chilenos protagonizan hoy una nueva marcha en Valparaíso, sede del Congreso, para presionar a los parlamentarios y lograr que el presupuesto de 2012 recoja avances en su demanda de una educación pública gratuita.

Los manifestantes, entre ellos algunos profesores y trabajadores, se congregaron en la Plaza Sotomayor de Valparaíso, a 120 kilómetros al oeste de Santiago, desde donde partieron alrededor del mediodía (15.00 GMT) con dirección al Congreso.

Los jóvenes pretendían llegar hasta las puertas del Legislativo, pero la Intendencia (gobernación) regional solo autorizó la manifestación hasta el parque Italia, a unas seis cuadras de la sede parlamentaria.

Las primeras estimaciones de medios locales coincidían en cifrar entre 3.000 y 4.500 los asistentes a la marcha, mientras que los organizadores, que esperaban congregar a 30.000, calcularon de forma preliminar que los manifestantes eran unos 15.000.

Mientras tanto, los dos principales dirigentes universitarios, Camila Vallejo y Giorgio Jackson, se encontraban en el Congreso para sostener sendas reuniones con los presidentes de la Cámara de Diputados, el oficialista Patricio Melero, y del Senado, el opositor Guido Girardi.

A su vez, los portavoces de los estudiantes secundarios se entrevistaron con los líderes de los partidos opositores.

Al arribar a esas citas, Vallejo, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, reiteró que el presupuesto de 2012, que contempla un aumento del 7,2 % en la partida de educación, no responde al cambio de sistema que reclaman los estudiantes.

"Hemos sido muy enfáticos en que el Estado tiene que asumir un nuevo rol en la educación pública. Tiene que hacerse cargo de regular el sistema privado y nada de lo que contempla el presupuesto va en esa dirección", recalcó la dirigente estudiantil.

Tras seis meses de conflicto, el debate está centrado en el presupuesto, dado que el diálogo entre Gobierno y estudiantes quedó roto a principios de octubre.

Vallejo volvió a rechazar hoy el llamamiento que el Gobierno del conservador Sebastián Piñera hizo a la oposición de centroizquierda para alcanzar un acuerdo, aunque ésta ha descartado llegar a un consenso sin dialogar antes con los actores sociales.

Para evitar ese acuerdo, que a su juicio se realizaría de espaldas a la ciudadanía, Camila Vallejo también se reunió ayer con los presidentes de los partidos opositores, incluidos el Partido Comunista y los cuatro que integran la Concertación.

En la cita se acordó "enfrentar en conjunto la discusión presupuestaria", en palabras del líder del Partido Socialista, Osvaldo Andrade.

Sobre ese encuentro, el portavoz del Gobierno, Andrés Chadwick, dijo hoy que al Ejecutivo no le provoca "el más mínimo inconveniente".

"Si bien lo hace más complejo inicialmente, tenemos la expectativa desde el Gobierno que nos puede colaborar (ayudar) que estén todos los puntos y que la Concertación se sienta con más tranquilidad, por decirlo de alguna manera, habiéndose reunido ya con el movimiento estudiantil", declaró en radio ADN.

Los estudiantes reclaman no solo un aumento de los recursos, sino una reforma completa al sistema vigente desde 1981, que redujo la aportación del Estado a la educación y la abrió a los privados, lo que encareció el coste para los jóvenes, obligados a endeudarse para financiar sus estudios.