Estados Unidos anunció hoy su plan de exploración de petróleo y gas en aguas profundas 2012-2017, que incluye ofertar 15 licencias en el Golfo de México y frente a las costas de Alaska, lo que supone abrir a la industria petrolera más del 75 % de las reservas estimadas en la plataforma continental.

"Expandir la producción segura y responsable de gas y petróleo es un componente clave de nuestra estrategia integral para potenciar la industria energética de EE.UU., crear empleos en casa y ayudarnos a reducir la dependencia del petróleo extranjero", afirmó Ken Salazar, secretario del Interior de EE.UU., en un comunicado.

El programa incluye doce licencias en el Golfo de México y tres frente a las costas del norte de Alaska, en los mares de Chukchi y Beaufort.

"Este programa de cinco años permitirá desarrollar más del 75 % de las reservas gas y petróleo estimadas en la plataforma continental, entre las que figuran áreas fronterizas como las del Ártico, donde debemos actuar de manera cauta, segura y basados en los mejores análisis disponibles", agregó.

El anuncio de Salazar se produce meses después de que la Administración del presidente de EE.UU., Barack Obama, levantase la moratoria para realizar perforaciones petroleras en el Golfo de México tras la explosión en abril de 2010 de la plataforma DeepWater Horizon de BP que liberó al mar unos 4,9 millones de barriles de crudo y en la que murieron once trabajadores.

En marzo de este año, el Gobierno permitió que se retomaran las operaciones de perforación en el Golfo de México desde la catástrofe del DeepWater Horizon.

Asimismo, en agosto la petrolera anglo-holandesa Royal Dutch Shell recibió la aprobación para iniciar sus planes de exploración aguas afuera en otras zonas del mar de Beaufort previamente licitadas, a partir del verano (junio-septiembre) de 2012.

La progresiva reanudación de las operaciones responde a las crecientes presiones por parte de la industria petrolera para incrementar el potencial energético de EE.UU. con el argumento de estimular la economía estadounidense.

No obstante, Washington también ha tenido que hacer frente a las críticas de los movimientos ecologistas que alertan sobre los riesgos de exploración en lugares tan alejados y en condiciones extremas.

"Este plan promueve el desarrollo responsable con lecciones aprendidas de la tragedia del Deepwater Horizon para hacer las exploraciones en aguas profundas más seguras y más respetuosas con el medio ambiente", agregó Tommy P. Beaudreau, director de la Oficina de Gestión y Regulación de Energía Oceánica.

La Administración EE.UU. reconoce que la exploración en las aguas del Ártico debe ser muy cuidadosa y contar con los mayores estándares de seguridad, por ello recuerdan que la mayoría de las licencias están planteadas en el Golfo de México donde la infraestructura está más desarrollada.

Además, las licencias en Alaska están programadas para el final del periodo de 2012-2017, con el objetivo de permitir evaluaciones adicionales científicas y de impacto medioambiental.