El empresario Herman Cain, aspirante a la candidatura republicana a la presidencia de EE.UU., acusó hoy a su competidor Rick Perry de orquestar el escándalo que han provocado las acusaciones de que acosó sexualmente a por lo menos dos mujeres.

"Hemos podido encontrar una conexión (de las acusaciones) con la campaña de Perry, que agitó todo esto para desacreditarme", aseguró Cain en un encuentro virtual con votantes emitido en la web TheTeaParty.net.

"Las huellas dactilares de la campaña de Rick Perry están esparcidas por todo esto, según nuestras fuentes", añadió el político.

Cain, inesperado favorito en la precampaña electoral de Estados Unidos, se vio inmerso en el escándalo el domingo, cuando la revista digital "Político" publicó las acusaciones de dos mujeres que trabajaron con él en la Asociación Nacional de Restaurantes, y que denunciaron su "comportamiento inapropiado" y "sexualmente sugestivo".

Desde entonces, el empresario ha hecho comentarios contradictorios al respecto.

Si el lunes aseguró desconocer si la asociación llegó a acuerdos económicos con las demandantes para comprar su silencio, hoy admitió que sí conocía, al menos, uno de los arreglos, e incluso ha contado su propia versión de uno de los casos de supuesto acoso.

No obstante, Cain ha mantenido constantemente que las acusaciones formaban parte de una "caza de brujas" contra él, y hoy la atribuyó a Perry basándose en la información que, según asegura, compartió hace un tiempo con uno de los miembros de su campaña, Curt Anderson.

En una entrevista con la revista "Forbes", Cain explicó que había hablado con Anderson, que trabaja para la campaña de Perry desde hace sólo dos semanas, sobre un acuerdo económico con una mujer cuando competía por llegar al Senado de Georgia en 2003.

"Rick Perry y su campaña deben una disculpa a Herman Cain y a su familia", dijo el jefe de campaña de Cain, Mark Block, en declaraciones a la cadena Fox News, en las que también reprendió a "Político" por "informar de algo que no es cierto".

El portavoz de Perry, Ray Sullivan, rechazó la acusación en un correo electrónico enviado a "Político", en el que aseguraba Anderson no tuvo nada que ver en la acusación.

"Nadie en nuestra campaña estuvo involucrado en esta historia en ningún modo. Cualquier afirmación contraria es completamente falsa. La primera vez que nos enteramos de esto fue al leer la noticia en 'Político'", aseguró Sullivan.

Las encuestas más recientes, la última una de la Universidad Quinnipiac divulgada hoy, sitúan a Cain como favorito para hacerse con la candidatura presidencial republicana, por delante del exgobernador de Massachusetts Mitt Romney.

Sin embargo, todos los últimos sondeos se hicieron antes de que estallara el escándalo sexual, que está dañando seriamente la credibilidad y las posibilidades de Cain, según muchos analistas.