El presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, pidió hoy en Miami (Florida) un consenso mundial para acabar con la especulación en los mercados del petróleo y de los alimentos y contener, así, su progresivo encarecimiento.

Durante su intervención en unas jornadas sobre la competitividad en América Latina que organizó la revista Latin Trade, Fernández argumentó que el precio del maíz, la soja o el arroz han aumentado en más del 150 % desde 2006.

Esta crisis alimentaria, según Fernández, afecta sobretodo a las zonas más pobres del mundo, pese a que a "no hay justificación para que suban los precios", ya que "hay una gran oferta y poco consumo".

En los últimos años, dijo, ha aumentado la población pobre, que supera los "1.100 millones de personas, lo que representa más de la sexta parte de la población mundial".

En su opinión, "existe una correlación entre alzas de precios (de los alimentos) y protestas sociales como las de Egipto, Costa de Marfil, Yemen, Mauritania, Somalia, Argelia, Túnez o Libia".

Una situación parecida se da, a su juicio, con el petróleo, cuyos precios tienen que ver con la situación de los mercados financieros, lo que genera "una gran incertidumbre y el aumento de los precios".

El mandatario explicó que el mercado de materias primas "es un mercado de subastas en que los participantes compran y venden contratos a futuro para la adquisición de productos básicos o instrumentos financieros".

"Quien vende no tiene y quien compra no espera recibirlo", ya que se ha pasado de un "mercado físico a un mercado de transacciones de papeles", argumentó Fernández, quien lamentó que esta situación perjudique a su país: "Si sube el petróleo sube todo".

Con ello, aumenta el déficit fiscal, se pierden empleos y la moneda se deprecia, lo que, advirtió, "es peligroso para la estabilidad económica de República Dominicana" porque los ciudadanos verán "cómo bajan sus ingresos y calidad de vida".

En ese sentido, señaló que "desde 2004 República Dominicana se ve impactada por el encarecimiento del petróleo", lo que se traduce en que el ingreso de las familias dominicanas se redujo un 10,5 % con un gran "efecto de pobreza en las familias de bajos ingresos".

Según sus cifras, el encarecimiento del petróleo ha tenido un coste de 11.000 millones de dólares en su país, a los que se suman unos 4.000 millones gastados a causa de la especulación financiera.

"¿Cuántos hospitales, acueductos, plantas generadoras de electricidad o líneas de metro" se podrían haber construido con ese dinero?, se preguntó.

Según Fernández, "se ha de crear un sistema de regulación internacional, ha de haber transparencia en los mercados, se han de imponer límites y se ha de declarar la prohibición de que los alimentos puedan convertirse en activos financieros".

El mandatario fue el principal ponente de unas jornadas en las que también participaron el gobernador del Banco Central de México, Agustín Carstens, y el ministro de Obras Públicas de Chile, Laurence Golborne, entre muchas otras personalidades del mundo de la economía y las finanzas.

Todos ellos debatieron también sobre la necesidad de reforzar la educación, como una vía para impulsar el desarrollo de emprendedores en la región y favorecer así el crecimiento económico a largo plazo.

Otro aspecto fundamental para el crecimiento sostenido de la región, según coincidieron en destacar los ponentes, es la inversión en infraestructuras energéticas y de transporte.

Durante la jornada, que reunió en Miami a más de trescientos líderes de la región del sector público y privado, también se habló de responsabilidad social corporativa e innovación.

Una vez que concluyan las reuniones de hoy tanto Fernández como Carstens, Golborne y otras figuras destacadas de la región recibirán esta noche los Premios Bravo 2011, en reconocimiento a su trabajo en distintas áreas.