Delegaciones de Estados Unidos y Corea del Norte reiniciaron hoy sus contactos en Ginebra con el ánimo de desbloquear las conversaciones a seis bandas, junto a China, Corea del Sur, Rusia y Japón, para el desarme nuclear norcoreano.

Poco trascendió de las algo más de cinco horas de reunión que mantuvieron representantes de Washington y de Pyongyang en la sede de la misión diplomática estadounidense en Ginebra, tres meses después de su última e infructuosa conversación en Nueva York.

La primera de las dos jornadas de encuentro previstas en esta ciudad se cerró con una cena que el embajador Stephen Bosworth, enviado especial saliente para Corea del Norte, ofreció a la delegación norcoreana en la misma legación estadounidense.

Las conversaciones se desarrollaron en dos sesiones, de mañana y tarde, con una pausa para comer por separado.

La pausa fue aprovechada por los estadounidense para ofrecer la única información oficial hasta ahora sobre la marcha de la reunión y destacar que las presentaciones iniciales que ofrecieron las partes al sentarse de nuevo en la misma mesa fueron "útiles".

"Presentamos nuestras posiciones iniciales respectivas. Creo que fueron presentaciones útiles", manifestó Clifford Hart, embajador especial para los contactos a seis bandas, en una breve declaración frente a la misión diplomática estadounidense.

Los contactos entre ambas partes comenzaron a las 08.00 horas GMT en la representación estadounidense en Ginebra y, según Hart, "se prolongaron durante unas dos horas, con un pausa para un café".

Las delegaciones se separaron para comer y volvieron a verse durante la tarde: "nos reuniremos durante un par de horas, quizá un poco más, dependiendo de la conversación", agregó el enviado especial estadounidense, que no aceptó preguntas de la prensa.

Esta primera jornada de contactos, que proseguirán el martes con los norcoreanos como anfitriones en un lugar sobre el que no se ofrecieron detalles, estuvo rodeada de gran expectación, con medios de prensa, principalmente asiáticos, haciendo guardia frente a la misión de EEUU para tratar de conseguir algo más de información.

Pero el hermetismo fue total en torno a una reunión que se ve como una buena oportunidad para reactivar las conversaciones a seis bandas, interrumpidas desde finales del año 2008, lo que ha frenado las negociaciones sobre el desarme nuclear norcoreano.

Las delegaciones estadounidense y norcoreana, esta última dirigida por el viceministro de Asuntos Exteriores Kim Kye-gwan, no mantenían un contacto directo desde el pasado mes de julio, cuando representantes de ambos países se entrevistaron en Nueva York.

El foro de diálogo a seis bandas está suspendido desde su última sesión a finales de 2008, a lo que se sumó en abril de 2009 la retirada de Pyongyang de las conversaciones tras la condena internacional por el lanzamiento de un cohete de largo alcance.

Washington quiere que Pyongyang detenga todas sus actividades nucleares y permita las inspecciones de la ONU, aunque el régimen de Kim Jong-il se niega a aceptar condiciones previas.

La semana pasada, el líder norcoreano, Kim Jong-il, se manifestó a favor de reiniciar "cuanto antes" el diálogo a seis bandas para la desnuclearización de la península de Corea, en una entrevista publicada por el diario ruso "Rossiyskaya Gazeta".

"Nuestra posición es reanudar cuanto antes las negociaciones a seis bandas sin condiciones previas, con la unidad de posturas alcanzada en la última cumbre ruso-coreana, cumplir con la comunicado conjunto del 19 de septiembre (...) y avanzar así en la desnuclearización de la península de Corea", dijo Kim.

Su vecino del sur optó por la cautela y prefirió no hablar de posibles avances antes de que se celebren los contactos.

"No soy ni optimista ni pesimista", indicó el ministro surcoreano de Exteriores, Kim Sung-hwan, citado por la agencia local Yonhap.

El punto más complicado para que Corea del Norte vuelva a las conversaciones multilaterales es que el régimen de Kim Jong-il adopte compromisos previos sobre el desmantelamiento de su programa nuclear, algo a lo que se ha negado repetidas veces.

"Nuestra prioridad es hacer saber a Corea del Norte que aceptar condiciones previas y volver a las seis bandas le beneficiará", indicó el canciller surcoreano.

Esta es la última reunión que presida el embajador Bosworth, que anuncio recientemente su voluntad de dejar el puesto tras dos años y medio como principal responsable del contacto con Corea del Norte.

Bosworth será relevado por el actual embajador de EEUU ante el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Glyn Davies.

Fernando Puchol