El Consejo Nacional de Transición libio (CNT) está determinado a enterrar el cadáver del coronel Muamar al Gadafi, muerto el pasado jueves en extrañas circunstancias tras ser arrestado por los rebeldes en Sirte, último bastión gadafista.

"Nosotros como musulmanes no vamos a dejar que las emociones se impongan, tenemos que respetar el cadáver, esta es la postura del CNT", dijo a Efe el miembro de la máxima autoridad rebelde Abderrahim al Keib.

Los cuerpos del coronel y de su hijo, que fueron traslados de Sirte a Misrata, de donde eran originarios los rebeldes que lo capturaron, han sido expuestos públicamente hasta ayer sábado.

Sobre su entierro ha habido numerosas especulaciones, incluso que sería arrojado al mar, una procedimiento contrario a la ley musulmana, que dicta que el cadáver sea enterrado en las 24 horas después de su muerte, algo que ya transgrede su exposición pública.

"Somos gente civilizada no lo tiraremos nunca al mar, eso lo hacía Gadafi, lanzaba los cuerpos de los libios al mar y los quemaba, pero tenemos nuestra moral, religión, tradiciones y costumbres y no lo tiraremos", subrayó el también miembro del CNT Salem Canan.

No obstante, Canan reconoció que el lugar de su sepultura "es una cuestión sensible para la que se consultará a su familia y a su tribu", debido a que el CNT teme que su sepultura sea profanada.

"Gadafi era un criminal y mató a gente de todas las ciudades del país. Todo el pueblo quiere vengarse y existe el problema de que si se conoce el sitio de su entierro llegue alguien y destruya su tumba o saque su cuerpo o lo queme", agregó Canan.