El papa Benedicto XVI afirmó hoy que la guerra ultraja la dignidad humana y arruina la paz y que el derecho no es suficiente para restablecer el equilibrio perdido, sino que es necesaria la reconciliación y el perdón.

El Pontífice hizo estas manifestaciones en el discurso que dirigió a los obispos castrenses que participaron en un congreso sobre formación y derecho humanitario, a los que recibió en el Vaticano.

Benedicto XVI señaló que los Vicariatos Castrenses (Ordinariatos Militares) son necesarios para garantizar a los hombres y mujeres de las fuerzas armadas una asistencia espiritual que responda a todas las exigencias de una vida cristiana coherentes y misionera.

"A la vista de todos está como las laceraciones producidas por la guerra ultrajan muchas veces la dignidad humana y arruinan la paz.No obstante, la sola dinámica del derecho no basta para restablecer el equilibrio perdido, es necesario recorrer el camino de la reconciliación y el perdón", señaló el papa.

El Pontífice agregó que la paz verdadera es fruto de la justicia, pero debido a que la justicia humana "es siempre frágil e imperfecta tiene que ser completada con el perdón, que sana las heridas y restablece en profundidad las relaciones humanas turbadas".

El Obispo de Roma subrayó que el desafío actual que tienen todos los vicariatos generales castrenses es la misión de evangelizar el mundo militar

Por ello, los miembros de los vicariatos deben tener una sólida formación humana y espiritual y estar dispuestos a escuchar y a dialogar, para poder conocer así las dificultades personales y ambientales de esas personas.