El presidente de Camerún, Paul Biya, ganó las elecciones presidenciales del pasado 9 de octubre, con el 77,9 por ciento de los votos y ha logrado un nuevo mandato de siete años, informó hoy el Tribunal Supremo camerunés (TS).

Con ese resultado, ampliamente esperado, Biya, que lleva en poder desde 1982, se impuso de largo a su principal rival, John Fru Ndi, del Frente Democrático Social (FDS), que sólo obtuvo el 10,7 de los votos.

En los comicios, en los que por primera vez se postularon dos mujeres como candidatas, la abstención se situó en el 34 por ciento, según señaló el TS en un acto celebrado con una fuerte despliegue policial en la capital, Yaundé, para evitar posibles disturbios.

Los datos se divulgaron al día siguiente de que el Tribunal Supremo decidiera no anular las elecciones, como habían pedido diez de los 23 candidatos opositores que consideran que los comicios fueron fraudulentos.

El pasado día 17, un grupo de siete formaciones políticas camerunesas publicó la llamada Declaración de Yaundé, en la que indicaban que no reconocerán los resultados "a causa de las muchas irregularidades y fraudes detectados en colegios electorales".

Los firmantes, entre ellos John Fru Ndi, se declararon dispuestos a "organizar huelgas en el país" después de la proclamación de los resultados electorales.

Algunos observadores internacionales presentes en Yaundé para supervisar la elecciones calificaron el proceso de "aceptable", opinión compartida por el ministro francés de Asuntos Exteriores, Alain Juppé.

Sin embargo, los observadores estadounidenses "observaron irregularidades a todos los niveles", afirmó el embajador de Estados Unidos en Camerún, Robert Jackson, el miércoles pasado.

"El día de las elecciones, nuestros observadores detectaron incoherencias e irregularidades a todos los niveles, así como dificultades técnicas por parte de Elecam (Comisión Electoral de Camerún) en la organización de las elecciones", dijo Jackson.

Nacido el 13 de marzo de 1933, Biya es uno de los gobernantes africanos que más tiempo acumula en la Jefatura del Estado, con 29 años, y podría llegar a los 36 si agota su nuevo mandato de siete años.

Después de Ahmadou Ahidjo (en el poder de 1960 a 1982), Biyá es el segundo presidente que han conocido los cameruneses desde su independencia de Francia y Reino Unido, hace 51 años, y mantiene un fuerte control del aparato estatal y de los medios de comunicación.

Pesan sobre él múltiples críticas por supuesto fraude electoral en los comicios de 1992 y 2004, además del boicot de la oposición en las elecciones celebradas en 1997.

También suscitó la reprobación de sus detractores la modificación de la Constitución, en abril de 2008, para hacer posible su candidatura a las elecciones presidenciales del pasado 9 de octubre.

A pesar de no haber aceptado unas elecciones multipartitas hasta 1992 -tras las revueltas civiles de un año antes conocidas como las "ciudades muertas"-, Biya publicó en 1987 un ensayo político en el que abogaba por "el pluripartidismo, la solidaridad, la justicia social y el reparto equitativo de los frutos del crecimiento".