La sección de intereses de Cuba en Washington realiza hoy un foro con líderes empresariales de EE.UU. que se oponen al embargo estadounidense contra la isla, en vísperas de que la ONU vote una resolución de rechazo a la medida.

El foro, que se llevará a cabo en la sede de la sección de intereses de Cuba, contará con una videoconferencia de funcionarios de la cancillería en La Habana y con la participación de varios presidentes de empresas estadounidenses.

La idea del foro es demostrar "los efectos del embargo" para la relación bilateral, según explica la convocatoria del evento.

A juzgar por la lista de invitados, el foro también busca demostrar el interés de varias compañías estadounidenses por abrirse un hueco en el mercado cubano, en particular de empresas del sector agrícola y del turismo.

El foro se llevará a cabo en vísperas de que la Asamblea General de Naciones Unidas someta a votación, el próximo martes, una medida no vinculante de rechazo al embargo que EE.UU. mantiene contra Cuba desde hace más de cuatro décadas.

Entre los invitados al foro figuran Besty Ward, presidenta de la Federación del Arroz de EE.UU.; Lisa Simon, presidenta de la Asociación Nacional de Viajes; el abogado Robert Muse; Carl Voight, catedrático de la Universidad del Sur de California, y Cynthia Thomas, presidenta de la Alianza Texas-Cuba para el Comercio.

La lista de invitados termina con Richard Bowers, encargado de asuntos económicos de la Tribu Seminole de Florida; Howard Gunn, presidente de la Asociación de Agricultores Negros de Florida, y Bob Schwartz, del "Fondo de Educación sobre Desarme", de Nueva York.

El Gobierno del presidente Barack Obama ha flexibilizado los viajes y remesas de cubanoestadounidenses a la isla y también los intercambios académicos y culturales, pero mantiene el embargo como medida de presión para suscitar un cambio democrático en la isla.

Los defensores del embargo, entre ellos los líderes cubanoestadounidenses en el Congreso y del exilio, insisten en que no se puede premiar con divisas y exportaciones de EE.UU. a un régimen que oprime a disidentes y viola los derechos humanos.

Sus detractores replican que, como herramienta de política exterior, el embargo, vigente desde 1962, más bien le sirve de "excusa" al régimen castrista para justificar el fracaso de su modelo económico y las privaciones que vive la población.

En los últimos 19 años consecutivos, la ONU ha votado en contra del embargo. No se prevé que el voto de la próxima semana sea distinto.

Aunque los analistas señalan que la votación en la ONU no cambia en absoluto las posiciones en ambos lados del Estrecho de la Florida, coinciden en que al menos es un acto "simbólico" en contra del embargo.