La reina Isabel II de Inglaterra, acompañada por su esposo el duque de Edimburgo, inició hoy una visita de dos semanas a Australia, donde la monarquía cuenta con un fuerte apoyo.

El gobernador de Australia, Quentin Bryce, y la primera ministra australiana, Julia Guillard, entre otros altos funcionarios, recibieron a la soberana en el aeropuerto de Fairbairn con 21 minutos de antelación sobre la hora prevista.

Cientos de personas, incluidos 200 escolares, se encontraban en el aeropuerto para celebrar la llegada de la reina de Inglaterra en su décimosexta visita a Australia.

El apoyo a la monarquía, principalmente entre los jóvenes, es muy fuerte en Australia, donde en 1999 se celebró un referéndum en el que el 54,87 por ciento rechazó una propuesta para adoptar el sistema republicano.

Un sondeo de opinión de Roy Morgan publicado hoy por el diario The Australian muestra que solo el 34 por ciento de los australianos quiere una república, lo que supone el nivel más bajo desde 1991.

La propia primera ministra, una partidaria del cambio, se ha mostrado ahora a favor de esperar hasta la sucesión en el trono de Inglaterra.