Amnistía Internacional (AI) señaló hoy que el intercambio del soldado israelí Guilad Shalit por 477 presos palestinos pone de manifiesto la necesidad de que haya un trato humanitario de los prisioneros en Israel y los territorios ocupados.

En un comunicado divulgado hoy en Londres, la organización humanitaria resaltó que queda mucho por hacer para proteger los derechos de miles de personas que aún permanecen retenidas.

"Este acuerdo es un alivio para Guilad Shalit y su familia después de una experiencia penosa que ha durado más de cinco años. Muchas familias palestinas sentirán un alivio similar hoy cuando vuelvan a reunirse con sus familiares, pues muchos de ellos han pasado décadas en duras condiciones detenidos en Israel", señaló hoy el director de Oriente Medio y Norte de África de AI, Malcolm Smart.

Amnistía considera que es mucho lo que queda por hacer para proteger los derechos de miles de detenidos y pide a las autoridades israelíes, al movimiento Hamás y la Autoridad Palestina que aprovechen esta oportunidad que se les presenta.

La organización no gubernamental ha pedido en varias oportunidades a las autoridades de Hamás que no tratasen a Shalit como un rehén y también ha manifestado su preocupación a las autoridades israelíes sobre las condiciones penitenciarias en que estaban los prisioneros palestinos.

"El derecho humanitario internacional garantiza que a cada persona que se le priva de la libertad tenga derecho a unas condiciones humanas y dignas de detención, una atención médica adecuada y visitas regulares de las familias", añadió Smart.