El Ministerio Público de Nicaragua desestimó y archivó hoy una acusación por supuesto enriquecimiento ilícito contra el presidente del Consejo Supremo Electoral (CSE), Roberto Rivas, introducida el mes pasado por un grupo de abogados opositores al Gobierno de Daniel Ortega.

El inspector general del Ministerio Público y fiscal electoral, Armando Juárez, declaró hoy al Canal 12 de la televisión local que descartaron la denuncia contra Rivas, su esposa, Ileana Delgado, la hija de ambos, Stephanie Rivas, y una de sus asistentes, Bertha De la Peña.

"Se ha dictado la desestimación" de la denuncia y "con eso el Ministerio Público da por concluida" la investigación, dijo Juárez sin explicar los pormenores.

La decisión se da 24 días antes de celebrarse los comicios presidenciales y legislativos en Nicaragua, en los que Ortega busca su reelección.

El llamado Grupo de Ciudadanos y Abogados Democráticos, crítico de Ortega, favorito para ganar los comicios, interpuso la denuncia contra Rivas el pasado 22 de septiembre.

Esa acusación era una ampliación de otro recurso introducido en 2009 contra el presidente de la autoridad electoral por los supuestos delitos de fraude, peculado, malversación y defraudación aduanera, en el que la Fiscalía de cuentas también resolvió no ejercer la acción penal.

Los juristas Lulio Marenco y Gustavo García y los ciudadanos Irving Dávila y Jaime Chavarría señalaron en septiembre pasado a Rivas de poseer, a través de cuatro sociedades anónimas, valiosos bienes de forma "dudosa, irregular e ilícita".

Entre las posesiones de Rivas, cuyo salario mensual es de 5.000 dólares, los demandantes mencionaron un islote frente al astillero El Diamante en la ciudad colonial de Granada y una casa de verano en playa Hermosa, en el Pacífico de Nicaragua.

Además, denunciaron que supuestamente ha comprado tres aviones valorados en 3,5 millones de dólares y destacaron que es propietario del condominio Vista Hermosa en Costa Rica, valorado en seis millones de dólares.

El presidente del CSE, quien dice ser un próspero productor de café en Nicaragua, ha mantenido que sus bienes forman parte de su vida privada.

Rivas es juez electoral desde 1995, presidente de ese Poder del Estado desde el año 2000, y aunque en junio pasado se le venció su período se mantiene en el cargo amparado por un Decreto Ejecutivo avalado por la Corte Suprema dominada por los sandinistas.