La secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Rodham Clinton, dijo hoy en Nueva York que Washington debería de colocar sus intereses económicos en el centro de su política exterior al igual que ya hacen algunos países de economías emergentes como Brasil o India.

La jefa de la diplomacia estadounidense, en un discurso en el Economic Club de Nueva York, avanzó que está revisando las prioridades de la política exterior de Estados Unidos para incluir la economía en todos los aspectos.

"Los poderes emergentes como India y Brasil ponen la economía en el centro de su política exterior", dijo Clinton, quien se refirió a que los líderes de esos y otros países emergentes lo primero que se preguntan ante una situación de política exterior es "cómo va afectar eso a nuestra economía".

Clinton subrayó que Estados Unidos "necesita plantearse esa misma pregunta, y no por que la respuesta vaya a dictar nuestras decisiones en política exterior, sino porque es una parte significativa de la ecuación".

Insistió también en que muchos países "ganan influencia por el crecimiento de sus economías y no por el tamaño de sus ejércitos".

EE.UU. "tiene que posicionarse para liderar en un mundo en el que la seguridad se conforma en las salas de reuniones y en las bolsas, al igual que en el campo de batalla", afirmó Clinton, quien subrayó que ya "se ha visto caer a Gobiernos por crisis económicas".

En ese sentido, se refirió a que "las revoluciones nacidas en una plaza tunecina se han extendido por toda la región" y a que "Europa se enfrenta a su prueba más difícil en un generación debido a la recesión y a la deuda".

La responsable de la política exterior estadounidense se refirió igualmente a que el Gobierno del presidente Barack Obama va a centrar su atención en construir relaciones diplomáticas e institucionales más fuertes con la región de Asia-Pacífico, al igual que EE.UU. lo hizo el pasado siglo con Europa.

Clinton se refirió a que su país puede ayudar a otras economías, como las de África u Oriente Medio, para que logren una mayor integración regional, así como para la promoción de las inversiones y para contribuir a su modernización.

"El despertar político árabe también lo debe de ser en lo económico", dijo Clinton, quien también abordó otros asuntos de la agenda nacional económica y comercial, como la competitividad, las inversiones o el crecimiento económico que ha de revertir "en la creación de trabajos para los estadounidenses".

Se refirió también a que parte de la parálisis que afecta al país se debe a las diferencias políticas entre los partidos, por lo que apostó porque "Washington acabe con esa cultura política porque al final se suscitan preguntas en el resto del mundo sobre el liderazgo" estadounidense.

La secretaria de Estado se refirió también a la inmigración, para señalar que "la de Estados Unidos es la economía mas grande del mundo y también tiene los trabajadores mas productivos del mundo. Eso se debe también a los inmigrantes que han llegado".