La combinación de las redes sociales y la "telepresencia" (la presencia virtual) para lograr la interacción de artistas y espectadores en varios puntos del planeta es uno de los caminos que explora el grupo de teatro español La Fura dels Baus para seguir a la vanguardia en los actuales tiempos de crisis.

"Ahora el futuro es este elemento parateatral que combina la 'telepresencia' con las redes sociales", explicó hoy en una entrevista con Efe Carlos Padrissa, uno de los directores y fundadores del grupo creado en Moyá (provincia de Barcelona) hace más de tres décadas.

Padrissa acaba de dirigir en Montevideo un espectáculo con el que los catalanes han aportado su magnificencia escénica a la celebración del Bicentenario de la Independencia de Uruguay, algo en lo que han demostrado ser unos expertos tras su primer gran éxito en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.

Como ya han hecho antes en otros lugares, en la representación del lunes en la capital uruguaya jugaron en algún momento con elementos virtuales para unir escenarios muy distantes.

En este caso para que una payadora (una suerte de trobadora del Cono Sur americano) intercambiara improvisadas rimas cantadas desde la capital uruguaya con otro artista ubicado en el País Vasco gracias a una videoconferencia.

"Imagínate que haces un espectáculo aquí y otro en la Plaza del Dos de Mayo de Madrid y los fusionas", sueña en voz alta Padrissa, que aspira a un espectáculo "total" en el que "que haya actores en otros lugares y encuentros infinitos, porque se multiplican en la red".

Como aperitivo La Fura prepara un ambicioso proyecto en la misma línea para los próximos meses con motivo de la designación de Barcelona como la capital mundial del móvil entre 2013 y 2018.

"Es un 'gegant' (un gigante, la figura del folclore catalán) y cada una de sus células corresponde a una persona que está participando y decidiendo sus movimientos" desde su teléfono móvil y desde el lugar del mundo en el que se encuentre, explicó.

Además de los planes futuros del grupo, formado por 165 artistas que hoy trabajan en equipos menores montando espectáculos en decenas de países, en muchos casos con personal local, como ha sucedido en Uruguay, en la entrevista con Efe Pradissa reflexionó sobre la supervivencia de las artes escénicas en el actual contexto de crisis económica.

"Cambian los tiempos y siempre el arte continúa y los géneros más o menos continuarán. A veces hay unos que se agotan y parece que se van a morir y después se vuelven a recuperar", remarcó.

En su opinión, después de más de un siglo de vida el cine, considerado por muchos como el "arte total", parece haber tocado su techo mientras que la ópera, "que parecía una cosa casposa y un género agotado, está cargada de futuro" por sus posibilidades de interacción con el público, potenciadas con internet.

El ímpetu de la red de redes le lleva también a hablar de otros fenómenos como el movimiento español de los "indignados" o 15-M, producto de "una época más comunicada", resultado de "las vanguardias" que nacen en todo cambio de siglo y aviso del fin de una era, apunta.

"El capitalismo y la época del sumar, del 'más, más, más', ha acabado", sentencia el artista, al recordar que la gente busca ahora todo lo contrario.

Por Raúl Cortés.