El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su colega surcoreano, Lee Myung-bak, acudieron hoy por sorpresa a cenar a un restaurante coreano en las afueras de Washington.

Lee se encuentra ya en Washington para una visita de Estado que comenzará oficialmente mañana, viernes, con una ceremonia de recepción en los jardines de la Casa Blanca.

Ambos líderes acudieron al restaurante en Tysons Corner, especializado en barbacoa coreana, sin sus respectivas esposas y con varios de sus asesores.

Aunque la salida a un restaurante no estaba prevista en la agenda de los presidentes, a Obama le gusta agasajar a los líderes con los que siente una sintonía especial ofreciéndoles una comida -o una cena, en este caso- fuera de la Casa Blanca.

Así lo hizo en ocasiones anteriores con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, a quien llevó a comer una hamburguesa en Arlington, en las afueras de Washington, y con la canciller alemana, Angela Merkel, a la que llevó a un restaurante de comida moderna estadounidense.

En esta ocasión, además, ambos líderes pueden festejar la inminente ratificación en el Congreso del Tratado de Libre Comercio pendiente desde 2007 entre los dos países.

Los dos presidentes volverán a verse mañana viernes cuando tras la ceremonia de recepción en los jardines de la Casa Blanca, ambos líderes celebrarán una reunión bilateral y ofrecerán una rueda de prensa.

A continuación, Lee almorzará en el Departamento de Estado junto al vicepresidente, Joseph Biden, y ofrecerá un discurso ante ambas Cámaras del Congreso, antes de una cena de gala en la Casa Blanca.

El viernes, Obama y Lee viajarán juntos a Detroit para visitar una planta de ensamblaje de automóviles.