El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, destacó hoy el "crucial" papel que puede jugar la educación de niños y jóvenes en la reducción de los riesgos derivados de los desastres naturales, y pidió a los Gobiernos que inviertan en ese sentido para lograr "un futuro más seguro".

"La reducción de los riesgos derivados de los desastres naturales debería ser una preocupación diaria para todo el mundo", aseguró el máximo responsable de la ONU en su mensaje con motivo del Día Internacional para la Reducción de los Desastres Naturales, cuya temática este año reside en el papel de los niños y los jóvenes.

Ban destacó sobre todo la necesidad de que en todo el planeta se invierta, además de en los mecanismos habituales para frenar los efectos devastadores de los desastre naturales, en la educación de los menores de todo el mundo para que la incidencia de esos siniestros sea menor.

"En Nepal y otros países, se enseña a los niños los elementos básicos de la seguridad en el hogar y en los edificios. Las actividades de reducción de riesgos y de adaptación al cambio climático en que participan los niños en Cuba se imitan en otras partes del mundo", subrayó el secretario general.

Ban recordó, además, la aportación realizada recientemente por más de 600 niños y niñas de Latinoamérica, África y Asia para crear la Carta Infantil de la reducción de riesgos derivados de desastres naturales.

La ONU calcula que cada año cien millones de niños y jóvenes se ven afectados por desastres naturales, de los que miles acaban muriendo o resultando heridos.

El secretario general recomendó a la comunidad internacional que aplique el sentido común en la promoción de las inversiones para reducir el impacto de esos desastres, sobre todo el materia de prevención y en sistemas de alerta temprana, que a su juicio son "los que más beneficios aportan".

"Se puede avanzar mucho si se invierte con sabiduría más que si simplemente se aumenta el gasto", señaló Ban, quien reconoció que muchos países han firmado avances significativos en los últimos años en la manera en que prevén los efectos de las inundaciones y los ciclones, motivo de satisfacción para la ONU.

El máximo responsable del organismo señaló, sin embargo, que el hombre tiene un papel a veces determinante en convertir los desastres naturales "en catástrofes" y señaló cada día se acentúan el peligro derivado de amenazas tecnológicas o del uso de la energía nuclear.