Arabia Saudí, España y Austria firmaron hoy en Viena la creación de un centro internacional para el diálogo interreligioso, que pretende ser un instrumento para la prevención y solución de conflictos.

La firma del "Centro Rey Abdalá bin Abdelaziz para el Diálogo Interreligioso e Intercultural" corrió a cargo en el museo vienés Albertina del ministro saudí de Exteriores, Saud al-Faisal, y sus homólogos española, Trinidad Jiménez, y austríaco, Michael Spindelegger.

Durante la ceremonia, Al-Faisal subrayó "la necesidad de trabajar juntos de manera seria y ordenada para crear un ambiente conducente a fomentar los valores del diálogo, de la tolerancia y una relaciones con más cooperación y paz".

También indicó que los cimientos para este centro se colocaron en julio de 2008 en la Conferencia Mundial sobre el diálogo celebrada en Madrid y donde se propuso crear un marco para el diálogo global para "respetar la dignidad humana y promocionar los derechos humanos y la paz".

Precisamente la falta de libertad religiosa en el país árabe y la rama del islam que se practica en Arabia Saudí, el wahabismo, una corriente rigorista muy conservadora, ha recibido críticas de varios partidos y asociaciones en Austria.

En la rueda de prensa, el ministro saudí tuvo que responder a preguntas sobre la falta de libertad religiosa en su país, incluida la ausencia de sinagogas y templos de otros credos.

"No hay personas judías en Arabia Saudí y por tanto no hay sinagogas, contestó Al-Faisal a una cuestión sobre la posibilidad de rezar en uno de esos templos judíos.

Sobre la libertad de religión en su país, el titular saudí de Exteriores manifestó que la creación de este centro de diálogo tiene precisamente la función de fomentar, mediante el diálogo interreligioso, esta libertad en un país donde se practica un islam ultraconservador.

Por su parte, la ministra Jiménez, comentó que los tres países signatarios ponen en marcha este centro con personalidad jurídica internacional con el objetivo de prevenir conflictos.

"Nace con el objetivo primordial de promover el diálogo pacífico y como un instrumento útil para la prevención de los conflictos, y comparte también objetivos fundamentales de la política exterior española", precisó.

Jiménez agregó que otros objetivos son "el multilateralismo del centro y la promoción del diálogo entre las distintas culturas y entre las distintas religiones", además de ser complementario a otras iniciativas lanzadas por el Gobierno de España, como la Alianza de las Civilizaciones.

"Este centro aspira a convertirse en un centro de excelencia para el diálogo entre personas de diversas confesiones religiosas y distintos trasfondos culturales y "en esa diversidad nos vamos a encontrar y entender", dijo la ministra.

Calificó de "una reflexión interesante pensar que la primavera árabe nos brinda la oportunidad de establecer una relación más abierta entre el mundo árabe y el mundo occidental".

"Creo que este centro que ponemos hoy en marcha es una gran oportunidad para el entendimiento", concluyó Jiménez.

La financiación correrá a cargo en gran parte de Arabia Saudí mediante la creación de un fondo para que el centro sea políticamente independiente, dijo el ministro saudí, y Riad cubrirá toda falta de recursos financieros, de ser necesario.

La entidad, que contará con el Vaticano como Estado observador, tendrá un directorio de nueve miembros que representarán a las cinco principales religiones del mundo, el cristianismo -a través de la iglesias católica, ortodoxa y anglicana-, el islam con un representante suní, chií y otro wahabí- el judaísmo, el hinduismo y el budismo.

Varios miembros de la organización Iniciativa de los Musulmanes Liberales de Austria protestaron hoy ante el museo en el que se celebró el acto con pancartas y carteles en protesta por la creación del centro y la escasa libertad religiosa en Arabia Saudí.