El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, condenó hoy los ataques contra centros de culto islámicos, cristianos y judíos, después de que varios lugares sagrados fueran profanados y atacados durante la última semana.

El jefe del Gobierno israelí señaló que "no tolerará ningún vandalismo, especialmente el dirigido contra sensibilidades religiosas" y manifestó que "el Estado de Israel es muy tolerante y también muy intolerante", informó en un comunicado su Oficina de prensa.

"Actuaremos con vigor para encontrar (a los culpables). He dado instrucciones a las fuerzas de seguridad para que lleven a los responsables ante la justicia. Actuaremos contra ellos con todo el peso de la ley", declaró Netanyahu.

Unas 25 tumbas fueron profanadas el viernes en dos cementerios de Yafa (cercana a Tel Aviv), en cuyas lápidas aparecieron mensajes de "muerte a los árabes" o "política de precio", en referencia a la estrategia de radicales judíos de atacar propiedades palestinas como manera de resarcirse de ataques a judíos o desmantelamientos forzosos de asentamientos por parte del Ejército israelí.

Anoche, desconocidos lanzaron un coctel molotov contra el tejado de la sinagoga del rabino Meir Baal Hanes, también en la localidad de Yafa, de mayoría de población árabe, donde unas 200 personas se manifestaron para protestar contra la profanación de los cementerios.

Hace una semana, una mezquita de la aldea beduina de Tuba-Zangariya, en la región de la Galilea (norte del país), fue incendiada y en sus muros pintaron mensajes similares.

Otro santuario musulmán de la aldea de Qusra, al sur de la ciudad cisjordana de Naplusa, fue quemado también intencionalmente a principios de septiembre, mientras que otro suceso similar tuvo lugar en la aldea Maghayer, próxima a Ramala, capital administrativa de Cisjordania, el pasado mes de junio.

La Asamblea de Obispos Católicos en Tierra Santa instó hoy a las autoridades israelíes a "revisar el papel del Estado para educar a sus ciudadanos en el respeto a la diversidad religiosa y en el pluralismo" y les recordó su obligación de "proteger a todos, especialmente los lugares de culto".