El presidente de la Asamblea Nacional cubana, Ricardo Alarcón, pidió hoy al mandatario estadounidense, Barack Obama, que permita viajar a Cuba a René González, excarcelado después de cumplir 13 años de prisión en EE.UU. por espionaje, porque, según dijo, su vida corre peligro.

González "corre peligro (...) ante las voces que incitan a la violencia contra él", dijo Alarcón, de visita en México.

René González, uno de los cinco integrantes de la red "Avispa", desmantelada en 1998 en Florida (EEUU), que fueron condenados en 2001 por la justicia estadounidense, salió hoy de prisión, pero debe permanecer tres años en libertad vigilada en EE.UU. antes de poder viajar adonde desee.

Es el primero de los cinco en lograr la libertad y se mantiene en secreto dónde se instalará tras salir de prisión, pues sus allegados temen que puedan atentar contra él los grupos anticastristas que él infiltró cuando actuaba como componente de la red en el sur de Florida.

Alarcón, quien participa en el VI Encuentro de Solidaridad con Cuba, que se realiza en la capital mexicana, aseguró que pese a la determinación de una juez de mantener a González en libertad condicional por tres años más, Obama "puede permitir que (el agente) salga de ese medio hostil y regrese a su país".

Según el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, la congresista republicana estadounidense Ileana Ross Lehtinen, de origen cubano, "ha incitado" a la violencia contra González, que posee también la nacionalidad estadounidense.

"Si a González le ocurriera algo será responsabilidad del gobierno estadounidense", dijo durante su participación en este foro iniciado hoy en la Cámara de Diputados de México y que concluye el domingo.

René González, Gerardo Hernández, Ramón Labaniño, Fernando González y Antonio Guerrero fueron encarcelados en 1998 y declarados culpables en 2001 de conspirar y operar como agentes extranjeros sin notificar al Gobierno estadounidense.

Las autoridades de la isla admiten que los cinco cubanos eran sus agentes, pero afirman que buscaban impedir actos terroristas contra Cuba, que no representaban una amenaza para la seguridad de Estados Unidos.