El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, denunció hoy la existencia de grupos interesados en "sembrar miedo y terror" en contra de su reelección en las elecciones del 6 de noviembre próximo.

El gobernante nicaragüense, quien no acusó a ningún sector en particular, se refirió al asunto un día después de que la Iglesia católica exhortara a los ciudadanos a votar masivamente, con libertad y sin miedo alguno por un candidato que "respete la Constitución" del país y no tenga un historial corrupto.

Algunos grupos "quieren sembrar nuevamente el miedo", pero "los nicaragüenses ya perdieron el miedo", indicó Ortega en un acto de proselitismo celebrado este sábado en la sureña provincia de río San Juan, fronteriza con Costa Rica.

Recordó que en las elecciones de 1990, 1996 y 2001, en las que perdió, los nicaragüenses votaron con temor debido a que sus opositores "sembraron el terror".

Ortega señaló que en esas campañas sus adversarios repitieron que de volver los sandinistas al poder habría guerra y escasez de productos básicos, como ocurrió en su primer gobierno en los años 1980, cuando "impusieron la guerra los imperialistas de la tierra", sostuvo.

Agregó que en los comicios de 2006, cuando ganó las elecciones, también sufrió esa "campaña de terror", y ahora, de cara a la votación del próximo mes, "quieren sembrar nuevamente el miedo".

Pero "el nicaragüense ha perdido el miedo y va a votar sin miedo, porque el nicaragüense sabe que aquello era un montón de mentiras", enfatizó.

Ortega destacó que quienes han tratado de "alimentar" con "terror" a los votantes son "mentirosos y calumniadores" y no tienen "nada de cristianos".

La Conferencia Episcopal de Nicaragua divulgó ayer una carta pastoral y "pidió buenas relaciones" al gobernante nicaragüense.

En la carta pastoral los obispos orientaron a los feligreses apoyar a "un candidato que respete la Constitución política del país y sus instituciones democráticas, que sepa gestionar con responsabilidad las relaciones internacionales de la nación y que no tenga un historial de corrupción".

Ortega, líder en la intención de voto según todas las encuestas, aspira a continuar en el poder durante cinco años más pese a una prohibición constitucional contra la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.

La oposición nicaragüense, dividida en cuatro frentes, considera "inconstitucional" y como "un golpe a la democracia" la candidatura de Ortega.

El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Leopoldo Brenes, aclaró ayer que la carta pastoral de 21 puntos no está dirigida contra ningún grupo político o candidato a la Presidencia.

Los obispos también cuestionaron la organización de los comicios nicaragüenses porque está caracterizada por "sombras".

En las elecciones del próximo 6 de noviembre unos 3,4 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlacen.