Las negociaciones de última hora entre el PSOE y lo socialistas madrileños para mejorar la posición del diputado Pedro Sánchez, muy próximo a Ferraz, han retrasado el cierre de las listas al 20N, en las que podría no haber representación de la corriente Izquierda Socialista.

Desde la dirección federal se ha impuesto el criterio de mejorar la posición del diputado Pedro Sánchez, una persona del círculo de confianza del candidato a la Moncloa, Alfredo Pérez Rubalcaba, y pasarle del 14 al 11.

Sin embargo, en la lista presentada por la Ejecutiva del PSM el puesto 11 lo ocupaba el portavoz de Izquierda Socialista, Juan Antonio Barrio, quien está dispuesto a renunciar a ir en la candidatura si finalmente es relegado hasta el lugar 13 ó 14, en los que es prácticamente imposible su elección.

En principio, el líder de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, pactó con la dirección federal que Sánchez iría de 11 siempre y cuando Barrio se quedara en el 12.

Sin embargo, en los últimos días se ha añadido un nuevo problema, ante las presiones de UGT para que su representante, el histórico sindicalista Manuel de la Rocha, continuara en el 12, y no corriera un puesto en la lista.

Las mismas fuentes han recordado que, según diferentes encuestas, el PSOE podría quedarse en Madrid con sólo 11 ó 12 escaños, por lo que ir situado de 13 supone casi dar por hecho quedarse fuera del Congreso.

Gómez ha seguido negociando hoy con el secretario de Organización, Marcelino Iglesias, incluso en el hotel en el que el PSOE ha reunido al Comité Federal que tiene que aprobar las candidaturas, pero no ha querido decir nada a la prensa.

Desde Izquierda Socialista no descartan que la lista por Madrid no se cierre hoy y que se mantenga abierta unos días, hasta la presentación ante la Junta Electoral Provincial.

Iglesias ha señalado a los medios de comunicación que está haciendo "el máximo esfuerzo posible" para que la lista de Madrid "salga de la mejor manera posible" y ha confiado en que el PSM y su secretario general, Tomás Goméz, actúen "con la máxima responsabilidad".

Con la lista madrileña todavía no cerrada, Iglesias no ha querido aventurar cuál será el resultado hasta que no concluya el Comité Federal: "hasta que no pasa el último santo, no termina la procesión".

A pesar de los problemas, ha defendido el "proceso democrático" que sigue el PSOE para confeccionar las candidaturas escuchando a todas sus agrupaciones locales, provinciales y autonómicas, frente a la actuación de otros partidos que deciden los nombres en un despacho, algo que es "relativamente sencillo y rápido".

El procedimiento que siguen los socialistas es "un poquito más complejo" y lento y genera más expectativa, "pero tiene una ventaja: es un sistema más democrático", ha insistido.

Iglesias se ha mostrado satisfecho de los "intensos y enriquecedores" debates que ha habido en el seno del partido y ha elogiado también el papel de los líderes regionales que defienden "hasta el final" ante la dirección del partido las listas que han cerrado en sus federaciones.

Por su parte, la ministra de Asuntos Exteriores y cabeza de lista por Málaga, Trinidad Jiménez, ha destacado la "normalidad" con la que el comité de listas está afrontando los últimos escollos para cerrar las candidaturas porque, en su opinión, es "importante estar negociando hasta el último momento" porque en política "todo es pacto y transacción".

Unas negociaciones de última hora que, ha resaltado, no significan que "haya ningún problema ni ningún lío" y que lo esencial es "el resultado".

Así, ha elogiado el "gran trabajo" de las mujeres de su partido, que han logrado aumentar la presencia femenina en puestos de salida y la paridad en alguna de las listas.