La Iglesia católica de Nicaragua exhortó hoy a los ciudadanos a votar masivamente, con libertad y sin miedo alguno por un candidato que "respete la Constitución" del país y no tenga un historial corrupto, en las elecciones del próximo 6 de noviembre.

En una carta pastoral divulgada 29 días antes de los comicios nicaragüenses, los religiosos advirtieron que pese a las "graves sombras" del proceso electoral, nadie debe permanecer "apático en momentos clave de la historia patria".

"Que nuestro voto sea por un candidato que respete la Constitución política del país y sus instituciones democráticas, que sepa gestionar con responsabilidad las relaciones internacionales de la nación y que no tenga un historial de corrupción", orientó la Iglesia católica.

Además, los religiosos pidieron a sus feligreses no apoyar a los candidatos presidenciales que promueven el aborto, eutanasia, homosexualidad o que no son tolerantes ni respetan los derechos humanos y la dignidad de los empleados públicos.

La Conferencia Episcopal de Nicaragua indicó que no puede "renunciar" a emitir sus pronunciamientos pastorales.

"Aún a sabiendas de que corre el riesgo de ser mal interpretada, criticada, intimidada y hasta reprimida en modo abierto o encubierto por quienes se sienten cuestionados", dijo en rueda de prensa el secretario general de la Conferencia Episcopal, René Sándigo.

El presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Leopoldo Brenes, aclaró que la carta pastoral de 21 puntos no está dirigida contra ningún grupo político o candidato a la Presidencia.

Además, la Iglesia llamó a emitir un voto "reflexivo", en especial dentro de un sistema político "vulnerable" y una democracia "frágil".

"Motivamos, a pesar de las sombras que han caracterizado este proceso electoral, a ejercer nuestro derecho al voto con serenidad e inteligencia, sin perder la confianza en la fuerza de la verdad, porque solo la verdad nos hará libre", señalaron.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, líder en la intención de voto según todas las encuestas, aspira a continuar en el poder durante cinco años más pese a una prohibición constitucional contra la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.

La oposición nicaragüense, dividida en cuatro frentes, considera "inconstitucional" y como "un golpe a la democracia" la candidatura de Ortega.

Por otro lado, la Iglesia católica también se hizo eco de una serie de denuncias de la población y cuestionó al Consejo Supremo Electoral (CSE) por la supuesta entrega partidaria de cédulas de identidad, imprescindibles para votar.

Asimismo, criticaron al CSE por acreditar como acompañantes u observadores a la Unión Europea y Organización de Estados Americanos, pero no a grupos locales como Hagamos Democracia.

Según la Iglesia, el CSE debe dirigir los comicios "con responsabilidad y honestidad".

"Actuando con tal transparencia en el escrutinio de los votos que no permitan ni la más mínima duda acerca del respeto de la voluntad popular en estas próximas elecciones", agregaron.

Explicaron que la "desconfianza, descontento y rechazo" existentes en un sector de la sociedad hacia el CSE, junto a "una posible ilegitimidad" de algunos candidatos, tornan "grave la situación" electoral.

"Todo esto ha creado un ambiente lleno de recelos y de prejuicios que ponen en entredicho el carácter de legalidad, honestidad y respeto a la voluntad popular", advirtieron.

La Conferencia Episcopal también exhortó a los sacerdotes de todo el país a "no tener miedo", ser respetuosos de "las distintas opciones políticas de los ciudadanos" y a "no identificarse con ninguna ideología o grupo político".

En las elecciones del próximo 6 de noviembre, unos 3,4 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlacen.