La directora gerente del Banco Mundial (BM), Sri Mulyani Indrawati, consideró hoy que los países avanzados "tienen que aprender" de los emergentes y que las políticas macroeconómicas sólidas son necesarias, con independencia del nivel de ingreso de cada nación.

Mulyani hizo estas consideraciones en declaraciones a periodistas durante el V Foro de Competitividad de las Américas, que se celebra hasta mañana en Santo Domingo, y destacó que los emergentes "no sólo afrontan sus propios problemas de deuda", sino que han ganado importancia por el tamaño de su economía, su estabilidad macroeconómica y su nivel de deuda.

La crisis actual ha mostrado a muchos países emergentes y en vías de desarrollo que han sabido combinar sus políticas internas de gasto con el comercio y la inversión entre ellos, dijo la responsable del BM.

China, Japón y Corea del Sur son grandes economías que pueden servir como alternativa para el mantenimiento de un buen desempeño económico a muchos países de América Latina, agregó.

La economista indonesia, por otra parte, se refirió a las medidas adoptadas por países que "están gastando más" en respuesta a la crisis, algo que es sólo una solución temporal, ya que deben adoptarse medidas más amplias.

Abogó por acciones gubernamentales que permitan brindar protección a los sectores pobres, algo que el BM apoya, con políticas que mejoren los ingresos presupuestarios y una buena gestión de los gastos.

Acerca del impacto de la crisis en la República Dominicana, Mulyani dijo que, aunque es una economía pequeña que se ve afectada por la situación mundial, las autoridades saben que necesita buscar un crecimiento alternativo por medio del trabajo en áreas como la educación, la innovación, las infraestructuras, la gobernabilidad y la institucionalidad.

La gerente del BM aconsejó a este país no limitarse a buscar financiación en el exterior y "crear un problema a largo plazo", sino acudir a sus propios recursos, entre los que citó una adecuada recaudación de impuestos y la reducción del índice de morosidad en el consumo de electricidad, que se sitúa entre el 30 y el 40 % de los usuarios, dijo.

"La República Dominicana tiene fuentes internas para poder financiar su expansión de la demanda. El problema es que es una decisión política muy difícil", señaló la experta.