Los partidos belgas comprometidos en las negociaciones para formar un nuevo ejecutivo tras las elecciones de junio de 2010, cerraron la pasada madrugada otro acuerdo histórico sobre la reforma del distrito judicial de Bruselas-Halle-Vilvoorde (BHV), clave para limar asperezas entre flamencos y francófonos.

El acuerdo incluye la escisión del distrito electoral con compensaciones para los habitantes francófonos de las poblaciones que rodean la capital (la única región bilingüe del país) pero que están enclavadas en la región de Flandes, que finalmente podrán ser atendidos ante la Justicia en su idioma, informa la agencia Belga.

Este pacto se ha logrado bajo la dirección de las negociaciones del líder socialista francófono Elio Di Rupo, que se perfila como próximo primer ministro, después de haber conseguido a mediados de septiembre un acuerdo sobre la escisión de BHV como distrito electoral.

De esta forma, tras 479 días de crisis política, los negociadores han cerrado totalmente el asunto BHV, y están más cerca de empezar a preparar el presupuesto para el año próximo y comenzar los contactos para formar la coalición de gobierno.

Tras la escisión judicial, los francófonos que viven en estos municipios que rodean Bruselas serán compensados con el desdoblamiento de los tribunales y la separación de los jueces francófonos de la Fiscalía flamenca de Halle-Vilvoorde.

Además, habrá una Fiscalía bilingüe en Bruselas y una Fiscalía neerlandófona en Halle-Vilvoorde, y dos procuradores del Rey, uno francófono en Bruselas y su homólogo flamenco en Halle-Vilvoorde.

Por lo que respecta a la sede, el Tribunal Civil (para asuntos de primera instancia, comercio o trabajo), se desdoblará en el total de las 54 comunas que componen BHV (las 19 de Bruselas y 35 en la región flamenca).

Asimismo, mediante un procedimiento acelerado, en caso de común cuerdo, se podrá obtener un cambio de régimen lingüístico.

Está previsto que a las 11.00 GMT los negociadores vuelvan a reunirse con vistas a concluir el acuerdo institucional global, en el que aún falta por resolver la regionalización del código de circulación y los precios de la energía.

Después, aún faltará por decidir sobre la reforma del Senado y las dotaciones de la familia real.

Según la prensa belga, Di Rupo podría entonces iniciar una serie de contactos bilaterales de cara a elegir una coalición gubernamental y preparar el presupuesto federal del año próximo.