La actriz Angelina Jolie, actual embajadora de buena voluntad de Alto Comisariado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), se convertirá en enviada especial de esta organización en algún lugar del mundo donde la situación de los refugiados sea especialmente dramática, aunque no se ha detallado dónde.

"En las próximas semanas decidiremos cuál es el país escogido. De momento estamos evaluando la situación de varios países donde los refugiados afrontan más dificultades en estos momentos", aclaró la estrella de Hollywood en un breve encuentro con los medios en la sede de las Naciones Unidas de Ginebra.

El alto comisionado de ACNUR, el portugués Antonio Guterres, justificó esta decisión al explicar que Jolie en muchas ocasiones había utilizado "su influencia, su voz y su capacidad de diálogo" para ayudar en la mediación de conflictos especialmente complicados.

"Esto va más allá de su labor como embajadora de buena voluntad y por eso queremos agradecerle su compromiso con los refugiados en el mundo y por el aliento, comprensión y solidaridad mostrada hacia ellos", aseveró Guterres.

Jolie estuvo hoy en Ginebra para intervenir en la segunda jornada de la 62º sesión plenaria de ACNUR que se celebra esta semana, donde aseguró que su experiencia personal en sus visitas a campos de refugiados ha sido "siempre emotiva" y "a menudo desgarradora", pero igualmente "gratificante" e "inolvidable.

La actriz, que dijo sentirse honrada de trabajar con ACNUR, recordó que los refugiados, desplazados y apátridas son "víctimas inocentes" de luchas políticas, guerras y desastres naturales, y señaló que su bienestar y seguridad son el baremo con el que se mide el éxito de la labor de ACNUR.

"Es verdad que son las personas más vulnerables del mundo, pero paradójicamente también las más resistentes. Son supervivientes que se han visto obligadas a abandonar sus hogares y a recorrer sin ninguna posesión miles de kilómetros para buscar una vida mejor", precisó Jolie.

La actriz relató su última vista a los campos de refugiados de Dadaab, en Kenia, donde, según dijo, se encontró con "gente valiente" que no había perdido la esperanza por conseguir algún día un hogar, de poder dar a sus hijos una educación y de ganar un salario honesto con el que ganarse la vida".

Según Angelina Jolie, la crisis en el Cuerno de África se ha convertido por su magnitud en la crisis humanitaria de esta generación, ya que tres cuartas partes del más de millón de refugiados en la región viven bajo riesgo de morir.

"Del trabajo de ACNUR y otras organizaciones humanitarias en la zona depende que estas personas vivan o mueran", aseguró.

En estos campos, Jolie también charló con una madre somalí que, escapando del hambre, había encontrado refugio en Libia y que, tras el estallido del conflicto, se vio obligada a huir de nuevo junto con sus hijos en una patera infestada de gente.

"Cuánto se tiene que sufrir y qué negras deben ser las alternativas para contemplar con mejor opción poner la vida de los tuyos en manos de explotadores sin escrúpulos que han llegado a tirar por la borda a mujeres y niños", reflexionó la artista.

"Ninguno de nosotros podemos hacernos una idea de lo duro que tiene que ser para una madre tomar tan difícil decisión", añadió.

Recientemente también ha visitado un campamento de refugiados en Afganistán, dónde fue testigo de los sacrificios de las niñas para poder ir a la escuela más cercana, caminando varios kilómetros en los que a menudo eran objetivo de milicias violentas.

"Cuando estuve allí, una niña de 12 años me apartó a un lado y me susurró al oído que si construíamos una escuela en su poblado, trabajaría muy duro para poder llegar hasta el último grado", relató Jolie.