El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, pidió hoy a la Organización de Estados Americanos (OEA) que refuerce su "función preventiva" más que la "punitiva" para prevenir crisis que conlleven costosas sanciones.

"Los costos políticos, económicos y morales que pueden derivarse de la aplicación de sanciones no pueden ser considerados logros" del organismo regional, dijo Lobo durante un discurso de 15 minutos ante una sesión protocolaria del Consejo Permanente de la OEA.

"Más que un instrumento punitivo, quisiéramos ver fortalecida su función preventiva", afirmó Lobo, en su primera intervención ante el Consejo, desde que asumió el poder el 27 de enero de 2010.

A su juicio, el propósito de la Carta Democrática Interamericana, que contempla sanciones a países que violen los principios de la democracia, "es que ninguno" de ellos "llegue a situaciones límites".

Asimismo, el presidente gradeció la ayuda de la OEA para resolver la crisis política en su país, y reiteró su compromiso con el respeto a los derechos humanos en Honduras, que describió como un "compromiso personal" indeclinable.

Tanto la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA como Human Rights Watch han criticado la situación de los derechos humanos en Honduras tras el golpe de Estado de junio de 2009.

Por su parte, el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, elogió la "invaluable labor" que ha realizado Lobo en torno al Estado de derecho y la democracia en Honduras, pese a los "serios desafíos" que aún enfrenta ese país centroamericano, como la inseguridad y la pobreza, entre otros.

Lobo compareció ante la OEA en el marco de una visita oficial de tres días a Washington, en la que se reunirá mañana con el presidente Barack Obama, representantes de su Gobierno, líderes del Congreso y de diversos centros de estudios políticos, y representantes de las instituciones financieras multilaterales.

Antes de su intervención en la OEA, Lobo se entrevistó con la secretaria de Seguridad Nacional de EEUU, Janet Napolitano, para discutir asuntos como la seguridad y la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado.

La oficina de Napolitano dijo en un comunicado que, durante el encuentro, ambos discutieron "la seguridad marítima y de aviación, y el compartir de información entre EE.UU. y Honduras".

"EE.UU. y Honduras tienen un interés compartido en la protección de la seguridad de la región y el combate al crimen transnacional", dijo Napolitano en el comunicado.

"Estamos comprometidos a trabajar de forma colaboradora para incrementar la capacidad para compartir información y fortalecer las normas de seguridad marítima y de aviación para facilitar los viajes y comercio legítimos", agregó.

En ese encuentro, Napolitano también discutió con Lobo los esfuerzos de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) con sus pares hondureños para combatir el tráfico y contrabando de personas, así como la cooperación bilateral con Honduras en un programa de seguridad fronteriza que recaba por adelantado la información de pasajeros.