Opositores al presidente venezolano, Hugo Chávez, quieren que la controversia territorial con Guyana degenere en una guerra que luego provoque la intervención de EE.UU. y de la OTAN, dijo hoy el embajador del país ante la Organización de Estados Americanos (OEA), Roy Chaderton.

"El problema es electoral: la oposición no tiene posibilidades, hasta ahora, de retornar al poder", entonces "hay desesperación" en ella y "algunos estarían felices" con un conflicto bélico, aseguró Chaderton en una entrevista con la televisión estatal de su país.

Buscan que una guerra con Guyana, insistió, "sirva de excusa para que terceros intervengan en nuestro país y le solucionen su problema electoral por vías no electorales".

Venezuela reclama 167.839 kilómetros cuadrados en la frontera con Guyana, conflicto que se inició cuando ese territorio guyanés pertenecía a Inglaterra y que se ha mantenido tras la independencia de este país en 1966.

Chaderton participó en la reunión que celebraron el pasado viernes los cancilleres de Venezuela, Nicolás Maduro, y Guyana, Carolyn Rodríguez, quienes acordaron "intercambiar información" sobre el pedido que Georgetown envió a la Comisión de Límites de Plataforma Continental de la ONU para extender su dominio marítimo.

La declaración conjunta dada a conocer luego de esa reunión, celebrada en la vecina Trinidad y Tobago, admite que la delimitación de fronteras marítimas entre ambos Estados "sigue siendo un tema pendiente y coincidieron en que dicha delimitación requerirá negociaciones".

Añade que la controversia "es un legado del colonialismo y que debe ser resuelto", lo que el presidente Chávez ha dicho que debe hacerse "con el más alto cuidado político, diplomático, para no caer en provocaciones" de factores "imperialistas" que "pululan por aquí".

Recordando el pasado militar de Chávez, que fue teniente coronel del Ejército de Venezuela, el embajador ante la OEA reiteró que "el Gobierno de un militar" y "activista de la paz" tiene de opositores a "civiles que andan pregonando con su actitud, tácita o expresamente, la fórmula de la guerra".

"Ellos sueñan con una guerrita", añadió Chaderton, confiados en que Guyana acudiría en ese caso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, instancia que bien podría pedir a la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) actuar militarmente contra Venezuela.

"De pronto tenemos a la OTAN despegando" aviones de guerra contra Venezuela "desde Curazao, Aruba, Bonaire y Puerto Rico" y otras islas caribeñas bajo soberanía europea y estadounidense, añadió Chaderton.

Los antichavistas, insistió, "sueñan con invasiones y misiles para ganar con apoyo internacional, como ocurrió en Libia, lo que no han podido ganar con votos", pero "nosotros no somos patoteros, no somos matones", como quisieran quienes anhelan "que vengan desde afuera a darles lo que el pueblo no les ha dado".

Aunque si la diplomacia venezolana hubiese actuado de otra manera, añadió, "dirían que Chávez pone en peligro la paz de América del Sur".

Sobre el conflicto en sí, el embajador sostuvo que "las perspectivas" de solución "son positivas" y que la reunión del viernes se celebró en un "ambiente de alta calidad diplomática, de respeto, sobrio, pero fraternal al mismo tiempo".

Ello, subrayó, "porque nosotros no fuimos a negociar con un enemigo; fuimos a negociar y a discutir desencuentros y encuentros con representantes de un país hermano", abandonando la "visión" de Gobiernos anteriores que buscaron que la controversia territorial se superara para luego definir otras áreas de cooperación.

Ahora primero se busca avanzar en la relación bilateral, "que eso permite crear el ambiente para las evoluciones que se pueden producir" en las posiciones sobre la controversia territorial, remató.