El presidente de Nicaragua y candidato a la reelección, Daniel Ortega, abogó hoy por defender y cuidar la paz que vive este país centroamericano, que ha enfrentado cruentas guerras civiles en el pasado.

"Hoy tenemos que cuidar esa paz más que nunca. Esta paz ha costado sangre, sacrificio para todos los nicaragüenses y, por lo tanto, debemos cuidarla, debemos cultivar esta paz", instó el líder sandinista en un discurso durante un acto político en la provincia de Chontales (centro) ante una multitud de sus seguidores.

Ortega, que encabeza la intención de voto con un 45,8 por ciento a 36 días de los comicios, con lo que ganaría en primera vuelta, según la última encuesta de CID-Gallup, dijo que la paz que "por fin llegó a Nicaragua" y de la cual gozan los nicaragüenses, se tiene "que continuar defendiéndola".

"Y el próximo 6 de noviembre (día de las votaciones) tenemos que depositar nuestro voto en favor de la reconciliación y en favor de la paz", agregó.

El actual gobernante aspira a continuar en el poder durante cinco años más pese a que existe una norma constitucional que prohíbe la reelección inmediata que, sin embargo, fue declarada inaplicable por magistrados oficialistas de la Corte Suprema de Justicia.

Ortega gobernó Nicaragua por primera vez de 1984 a 1990 e inició su segundo mandato en 2007.

La oposición nicaragüense, dividida en cuatro frentes, considera "inconstitucional" y como "un golpe a la democracia" la candidatura presidencial de Ortega.

El líder sandinista, que acostumbra celebrar sus actos en horas nocturnas, destacó que ese acto partidario, transmitido por el canal 4 de la televisión, afín al Gobierno y que duró menos de la hora, comenzó a las 13.00 hora local (19.00 GMT), en medio de sol y lluvia.

En su discurso Ortega resaltó que del municipio La Libertad, de donde es originario, también lo es su candidato a la vicepresidencia, el anterior jefe del Ejército nicaragüense Omar Halleslevens, y el cardenal Miguel Obando, que preside una comisión del Gobierno sandinista.

El mandatario, que llegó vestido de camisa blanca, lanzó vivas a la Virgen de Cuapa, que se le apareció hace 31 años al sacristán Bernardo Martínez, quien después se ordenó de sacerdote, en el municipio de San Francisco de Cuapa, provincia de Chontales.

En esas fechas Nicaragua, gobernada por los sandinistas, afrontaba una guerra civil que prácticamente concluyó el 27 de junio de 1982 con la desmovilización de más de 22.000 antiguos "contras" antisandinistas, durante el Gobierno de Violeta Chamorro (1990-1997).

Unos 3,4 millones de nicaragüenses están habilitados para elegir el 6 de noviembre a su presidente, vicepresidente, 90 diputados ante la Asamblea Nacional y 20 ante el Parlacen.