El Gobierno de Estados Unidos expresó hoy su "profunda molestia" por las penas de cárcel impuestas a 20 médicos por participar en las protestas prodemocráticas en Bárein y su preocupación por los juicios militares contra civiles en ese país.

"Estamos profundamente molestos por la sentencia de hoy", dijo en un comunicado el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Mark Toner, en referencia a la decisión de un tribunal militar de Baréin de condenar a muerte a un manifestante por el fallecimiento de un policía e imponer penas de cárcel a 20 médicos.

Toner agregó que el Gobierno estadounidense insta a su par de Bárein a "acatar su compromiso con los procedimientos judiciales transparentes, lo que incluye un juicio justo, acceso a abogados y veredictos basados en evidencias creíbles".

El condenado a la pena capital es Ali Yousef Abdul Wahab, acusado de tomar parte en los actos de protesta "ilegales", reveló la agencia de noticias oficial (BNA).

En el caso de los médicos, trece fueron sentenciados a quince años de cárcel, mientras que dos recibieron penas de diez años y otros cinco de cinco años.

El grupo de profesionales fue juzgado por una corte castrense, que los halló culpables de ocupar un centro sanitario por la fuerza, poseer armas de fuego sin autorización, robar equipamientos médicos e intentar "dar un golpe de Estado", entre otros delitos, informó la la agencia oficial.

Según Toner, el Gobierno de EE.UU. está "preocupado" por los juicios a civiles en tribunales militares y por la "imparcialidad" de esos procesos.

Estas últimas decisiones judiciales lanzan un mensaje amenazante a los manifestantes y movimientos políticos bareiníes debido a la falta de garantías que conllevan los juicios militares a civiles, dijo a Efe el jefe de la Sociedad de Jóvenes por los Derechos Humanos de Baréin, Mohamed al Maskati.

La organización denunció que al menos tres personas han sido condenadas a muerte y más de veinte a cadena perpetua desde que comenzaran las protestas el pasado 14 de febrero.

Desde entonces, decenas de personas han muerto, centenares han sido arrestadas y más de 1.500 despedidas de sus puestos de trabajo por participar en las manifestaciones políticas en Baréin, según los opositores al régimen.